JOSEP SALVANY I
LLEOPART
El heroico vacunador de la Real
Expedición Filantrópica de la Vacuna que partió con Joseph Balmis, quiere
llegar a Sucre, a Potosí y luego de realizar la vacunación, quizá viajar a la
Gobernación de Moxos y Chiquitos en el Oriente Boliviano, para ello solicitó la
autorización de la Real Audiencia de Charcas.
Hacía unos 6 años que Salvani había
desembarcado en América y transcurría 1 año 4 meses que trabajaba con últimos
esfuerzos en la vacunación efectuada en territorios de la Audiencia de Charcas.
En la ciudad de Cochabamba y lleno aún su espíritu de infatigable empeño,
escribió una nota al monarca: (*8) “Al
Rey Ntro. Señor en su Real Audiencia de Charcas:”En atención a las Rs. Órdenes
que me rigen relativas a la propagación del maravilloso específico de la
Vacuna, debo recorrer todas las capitales de Provincias de este Virreinato ya
propagando el RI. beneficio, ya igualmente estableciendo los medios que oído el
dictamen de la superioridad, me parecieron más oportunos para su perpetua
conservación, que es principalmente lo que desea y manda S,M. en otra virtud
siendo los de Moxos Y Chiquitos de numerosa población, y mereciendo por parte
de la humanidad la mayor compasión aquellos Naturales al reynar el contagio de
Viruela, que con tanta frecuencia se explica en perjuicio de la religión y del
Estado; suplico a V.A. se digne prevenirme si debo o no pasar a aquellos
distritos, como así mismo, donde o de que ramo se me han de dar los auxilios
necesarios para los gastos precisos de tan dilatado viaje”. “Dios guarde a V.A,
muchos años” “Cochabamba mayo 2 de 1810”. “A los Rs pies de V. Alteza”. (Fdo)
José Salvani.
Recibida esta nota en la Audiencia el 8
de mayo de 1810, pasó a la vista del Agente Fiscal Protector Calvimontes que
dictaminó “Que sobre este particular
es preciso oír a los gobernadores de ambas provincias…” (Plata 21 de mayo de
1810). El 1 de junio el Oidor don José Félix Campoblanco, Regente de la
Real Audiencia, proveía en esta forma: “…. Y mereciendo la mayor compasión de la humanidad, los naturales de Moxos
y Chiquitos, a fin de que se cumplan en aquellas provincias las piadosas
intensiones del Soberano, sin que sean necesarios los informes que pide el
ministerio fiscal, pásese el expediente al señor Presidente para que se sirva
señalar al ramo de donde se contribuyan al suplicante los auxilios de dinero
para gastos de su transporte”
En la Plata a julio 6 de 1810, el señor
Presidente Gobernador Intendente de la Provincia de Charcas, D. Vicente Nieto
dispone en forma favorable la petición.
El 23 de agosto la fiscalía confirma. El 23 de agosto la fiscalía determina que
“los costos…., deben satisfacerse de
los caudales de las mismas Misiones por beneficiar a sus naturales”. Cuando
se disponían a comunicar lo resuelto
positivamente al Dr. Salvani, se conoció su deceso. Murió cumpliendo su misión.
En Cochabamba, de donde ya no pudo
proseguir viaje, aún vivió el benefactor cuatro meses. Se anunció el
fallecimiento en su casa el 21 de julio de 1810, tenía 33 años y fue enterrado
en la iglesia de San Francisco, según reza el Parte de Defunción inscrito en la
notaría religiosa de Santo Domingo. La investigación inmediata en San Francisco
me informa que el edificio conventual ha sido remodelado y que las dependencias
aledañas donde estuvo enterrado Salvani fueron eliminadas con todos los nichos
de civiles, conservándose solamente las de religiosos; por tanto, se ha perdido
definitivamente la lápida que señalaba el lugar donde descansaban los restos
mortales del Héroe de la Medicina en la Colonia.
Había recorrido
buena parte del territorio americano, enfermo, con escasísimos medios
económicos, luchando contra las inclemencias de la naturaleza hasta dejar su
vida en este empeño. Se admite que Salvani y todo su grupo
efectuaron más de 250.000 vacunaciones. En la historia de la medicina universal
y en la historia de la medicina de Bolivia, se debe considerar a todos los
personajes integrantes del gran proyecto humanitario como gestores heroicos de
la voluntad humana comenzando por Balmis el organizador, concluyendo en los
niños portadores de la vacuna. Para los americanos del sur y sobre todo para el
Alto Perú, integrante de los dos virreinatos José Salvani es “El Héroe y Mártir
de la Medicina”. Nobleza histórica impone rendirle el homenaje que requieren
los grandes benefactores de la Humanidad. El propio descubridor de la vacuna de la viruela
Edward Jenner escribió sobre la Expedición: “No puedo imaginar que en los anales de la Historia se proporcione un ejemplo de filantropía más noble y más
amplio que este”
Mayor significación aún tiene la
afirmación del célebre médico Gregorio Marañón a propósito del héroe: “Y el pasmo aumenta al leer la expedición por la tierra del segundo jefe
José Salvani, desde Cartagena de Indias a La Paz, recorriendo el tremendo
itinerario con los niños inoculados a cuestas, febril y extenuado, vomitando
sangre, convertido en un espectro, ciego de glaucoma y manco de una extremidad,
sin dejar de vacunar ni un solo día
hasta que la lanceta se le cayó de la mano porque se murió”. En
realidad, Marañón ignoraba que Salvani llegó a Cochabamba, adquirió una
residencia donde falleció cuatro meses más tarde.
Al conocer esta epopeya humana
trascendente, me propuse investigar los detalles del proceso más humano que se
diera en la Colonia, el heroísmo de una vida insigne que terminó en Cochabamba,
mi tierra natal. Renové el descubrimiento de los datos de su fallecimiento en
colaboración con otro médico historiador de seres humanos relevantes, el Dr. Julio
Rodríguez Arauco proveniente de Rosario, Argentina con quien nos allegamos en
noviembre 2013 al Archivo religioso en Santo Domingo de Cochabamba. Calle
Santibáñez segunda cuadra del damero central urbano. En el Libro: “Registro de Fallecimientos, fechas
1804-1824 Archivo del Sagrario de la Catedral de Cochabamba, Bolivia, ubicable
en encontramos el acta de Defunción. Entierro Nº 6 Fojas 100r-101 de José
Salbani. “En el año del Señor de 1810,
el 21 de julio murió en su casa en la comunión de nuestra santa madre la
iglesia D Jose Salbani español soltero natural de Cervera principado de
Cataluña. Edad de 33 años, cuyo cuerpo
fue sepultado al día siguiente en S Francisco con oficio rezado se confesó para
morir con mi teniente de cura Rector D Miguel de Arce el 17 de este. El mismo
recibió el viático y extremaunción de su mano para que conste y firmo. Melchor
de Rivera y Jordán”
Finalmente, el suscrito afirma que la
Real Expedición Filantrópica de la Vacuna fue el acto epidemiológico de mayor
significado en favor de la salud, con objetivos de prevención, curación y
promoción más trascendente desde la península a las Colonias, el único; y por
sus alcances de dramático heroísmo fue el primer acto pionero de humanismo de
carácter continental, el que, actualmente, se persigue con anhelo para
humanizar la medicina contemporánea internacional, deshumanizada y utilitaria.
Dr. Gastón Cornejo Bascopé
Cochabamba,
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