El fraude multimillonario de Volkswagen está provocando un terremoto subterráneo en la economía alemana que acelera la difícil situación del gigante financiero Deutsche Bank (DB). Diferentes informaciones han disparado las alarmas sobre una quiebra que desplomaría la economía de la Unión Europea y repercutiría de forma impredecible en la global.
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EL DEUTSCHE BANK, EL MAYOR BANCO DE EUROPA SE ACERCA A UNA QUIEBRA COMO LA DE LEHMAN BROTHERS
Posted by Nuestra publicación: on martes, septiembre 29, 2015
http://www.mil21.es/ sábado 26 de septiembre del 2015, 12:43h
Crecen las informaciones de analistas económicos sobre la quiebra del Deutsche Bank, el mayor banco de inversiones de Europa. Su eventual caída provocaría una crisis en la economía europea mayor de la ocasionada por el desplome de Lehman Brothers en septiembre de 2008.
El fraude multimillonario de Volkswagen está provocando un terremoto subterráneo en la economía alemana que acelera la difícil situación del gigante financiero Deutsche Bank (DB). Diferentes informaciones han disparado las alarmas sobre una quiebra que desplomaría la economía de la Unión Europea y repercutiría de forma impredecible en la global.
El fraude multimillonario de Volkswagen está provocando un terremoto subterráneo en la economía alemana que acelera la difícil situación del gigante financiero Deutsche Bank (DB). Diferentes informaciones han disparado las alarmas sobre una quiebra que desplomaría la economía de la Unión Europea y repercutiría de forma impredecible en la global.
Lehman Brothers, las burbujas financieras y la creación de dinero de la nada
Posted by Nuestra publicación: on jueves, septiembre 17, 2015
Marco Antonio Moreno
EL BLOG SALMÓN. 15 de septiembre de 2015
Comentarios 15
A siete años de la quiebra de Lehman Brothers que desató la mayor crisis financiera de la historia y obligó a un rescate a la banca por 16 billones de dólares, la economía se encuentra al borde de una nueva crisis global. El flujo de dinero generado por los bancos centrales solo alentó la creación de nuevas burbujas que ahora implosionan al ritmo en que avanza la desaceleración china como demuestran los mercados bursátiles. Si lo que ocurrió hace siete años fue el estallido de la burbuja de crédito y hoy vemos el desplome de la burbuja de activos bursátiles, significa que nada se aprendió del colapso financiero de 2008.
La bancarrota de aquel gigante bancario con más de 150 años de historia que sobrevivió a la Guerra de Secesión, la Gran Depresión y las dos guerras mundiales afectó a todas las instituciones financieras de Estados Unidos y Europa. La onda de choque se propagó como un virus que dejó al descubierto las malas prácticas del sistema, los fraudes y la manipulación de los precios y los tipos de interés como fue el escándalos de la tasa Libor, Tibor y Euribor. El desempleo se disparó a niveles nunca vistos y aunque hoy parece ser un tema olvidado, el desempleo en Europa sigue en los niveles más altos de la historia. El conformismo ha creado una nueva situación económica y todos parecen estar felices y tranquilos.
Sin embargo, debemos recordar que tras el estallido de la crisis financiera de 2008, los bancos centrales comenzaron a imprimir una gran cantidad de dinero y esto hizo temer una enorme oleada inflacionaria. Esta expectativa de inflación condujo a un aumento en el precio del oro, que alcanzó su punto máximo el 4 de septiembre de 2011, cuando la onza de oro se cotizó a 1.920,86 dólares. Contra todo lo que se anunciaba, la inflación nunca llegó, y en cambio sí lo hizo la deflación. Y hasta el precio del oro se desplomó. La pregunta que había que responder antes de anunciar la hiperinflación era ¿a donde se dirigieron los miles de millones de dólares, euros y yenes que fluyeron de los bancos centrales? La respuesta es muy simple: a la creación de burbujas. La inflación se produjo en los mercados financieros, hinchando el precio de la acciones y animando el espíritu bursátil que hacía pensar que la economía iba viento en popa. Como los productos financieros no son considerados bienes de consumo ninguna estadística de inflación los registra.
La peligrosa creación de dinero de la nada
El dinero barato de los bancos centrales fue el gran impulsor de los mercados bursátiles. Nada fluyó a la economía real, a la investigación y los nuevos negocios, solo a la compra y recompra de acciones que hinchó aún más los mercados financieros. De nada sirve que la banca privada esté obligada a guardar una cantidad de dinero como reservas, cuando su capacidad de crear dinero es infinita. Los bancos privados pueden redepositar en el banco central el 2% o el 1 por ciento de lo que han pedido prestado al mismo banco central, pero su capacidad de crear dinero con el 98 por ciento restante se puede multiplicar por 100 o mil veces. El sistema de reserva fraccionaria permite a la banca crear una cantidad ilimitada de dinero. En rigor, ni la Reserva Federal ni el Banco Central Europeo tienen el control de la oferta monetaria. Es la banca privada la que crea la oferta monetaria y, por tanto las burbujas.
La creación de dinero de la nada tiene consecuencias fatales para la economía y eso está quedando ahora al descubierto con la implosión bursátil que está en desarrollo. Las tasas de interés artificialmente bajas inventan inversiones rentables donde no hay nada. El resultado es un boom plagado de pérdidas. Al mismo tiempo, las bajas tasas de interés debilitan la propensión al ahorro y estimulan la especulación bursátil donde se vive la euforia de los aumentos y ganancias.
El sistema de reserva fraccionaria y la creación de dinero desde la nada es una constante de las crisis económicas. Cuanto más laxas son las políticas de los bancos centrales y más dinero crea la banca privada mayor es la onda de choque que se propaga ante el debilitamiento de la burbuja. Y el mundo no ha podido desprenderse de las burbujas pese a haber estado en el epicentro de la crisis hace siete años. Siete años han pasado, y el ciclo de auge bursátil que esta vez vivió en el solipsismo al no trasladar nada a la economía real, puede estar llegando a su fin. Es un claro recordatorio de lo que ocurrió hace siete años con la quiebra de Lehman Brothers, y que vuelve a repetirse.
El síndrome de China amenaza con una desaceleración global
Posted by Nuestra publicación: on lunes, agosto 31, 2015
Marco Antonio Moreno
El Blog Salmón. 24 de agosto de 2015
Los mercados financieros terminaron la semana pasada en modo pánico por los temores de que el mundo vuelva a entrar en la siguiente fase de la crisis que comenzó hace ocho años, en agosto de 2007. En ese entonces, los problemas comenzaron en el mundo desarrollado - en los bancos estadounidenses y europeos - y se extendieron al resto del mundo. Los mercados emergentes más grandes, como China e India, se recuperaron rápidamente y actuaron como la locomotora del crecimiento mundial, mientras las economias occidentales comenzaron a inyectar dinero al sistema financiero. La pujanza de China permitió a las economías emergentes esquivar parte del tsunami financiero. Brasil, Rusia, Sudáfrica, México, Turquía, Nigeria e Indonesia, entre otros, no sintieron la fuerza de la crisis que golpeó a Grecia, España, Italia y Portugal. Esta vez la historia será diferente.
La caída en los precios de las materias primas que se han hundido a su nivel más bajo en 16 años, se une a la derrota de los mercados financieros y a la guerra de divisas mundial que encabezan China, Japón, Europa y Estados Unidos. La desaceleración económica de China está exacerbando la superabundancia de todo, desde el petróleo a los metales, pasando por todos los alimentos básicos. El índice de materias primas de Bloomberg para 22 productos, alcanzó la semana pasada su nivel más bajo desde agosto de 1999. El petróleo se está cotizando a 40 dólares, siguiendo la tendencia que advertìamos en enero de este año. El sentimiento global es extremadamente negativo para todas las materias primas dado que los mercados están plagados de un exceso de oferta.
La oferta de materias primas supera la demanda en medio de los pronósticos para el más lento crecimiento de China desde 1990. El mayor usuario de energía, granos y metales tuvo un crecimiento mucho más débil de lo esperado en el primer semestre del año, y esa tendencia continuará en los próximos meses. Este hecho está impulsando una fuerte caída en los mercados financieros con implicancias directas para toda la economía. El petróleo seguirá en descenso dado que los países productores mantendrán su producción para defender su cuota de mercado. No deberá sorprendernos que el petróleo llegue a 30 dólares el barril en las próximas semanas.
El cobre, considerado como un indicador de la actividad económica mundial, se cotizó la semana pasada a 4.922 dólares la tonelada, su valor más bajo desde 2009. Los productos agrícolas no se han librado de estas caídas y la soja, el trigo y el maíz han descendido fuertemente. Todo esto afecta el crecimiento de los países emergentes que ahora representan una mayor tajada de la economía global. Por eso que una nueva crisis tendría consecuencias más graves que en el pasado. Si la crisis de los años 80, que hundió a los países latinoamericanos en su "década perdida" fue una crisis en la periferia, esta vez esos países se encuentran mucho más conectados al núcleo por lo que la historia será diferente.
Las crisis de los años 80, así como la mexicana de 1994, la asiática de 1997 o la de Rusia de 1998 no fueron más que un ensayo general para la gran crisis del sistema financiero mundial que mostró sus primeros temblores en agosto de 2007 y estalló con toda su furia en septiembre de 2008. Si esta vez el epicentro se ubica en los mercados emergentes, todo el modelo basado en las exportaciones se encuentra en peligro. Las crisis anteriores fueron resueltas gracias al boom exportador de China, cuando crecía a tasas de dos dígitos. Ahora que es China la que está en problemas, el comercio mundial y la maquinaria industrial que ayuda a sostenerlo sufrirá las consecuencias de este declive.
Si hasta hace poco se pensaba que el petróleo más barato podía estimular la recuperación de los países industrializados, esto no ha ocurrido. Los consumidores en Europa, Japón y América del Norte no han utilizado la bonanza de energía más barata para estimular la demanda y el consumo. Los bajos precios de las materias primas están perjudicando gravemente a las economías emergentes, mientras las economías industrializadas luchan con el fantasma de la deflación, el desempleo y la recesión. En este contexto, el golpe de la devaluación china, es una estocada que está haciendo temblar no solo a los mercados sino también a todas las economías desarrolladas.
Crisis de China provoca el pánico en los mercados globales
Posted by Nuestra publicación: on miércoles, agosto 26, 2015
Economía mundial
Crisis de China provoca el pánico en los mercados globales
25/08/2015
Más de $ 5 billones de dólares borrados de las bolsas
mundiales en dos semanas desde la devaluación china
Vicente Kolo, chinaworker.info
"Lunes Negro", exclamó la agencia de noticias
oficial china Xinhua cuando el mercado de valores de China se desplomó un 8,5
por ciento el 24 de agosto. Esto provocó las caídas más pronunciadas en los
mercados de valores del mundo desde la crisis financiera de 2008, ante los
crecientes temores de una recesión global encabezada por China.
Anteriormente, Wall Street fue el epicentro de la crisis
financiera global con el colapso bancario de Estados Unidos en 2008, pero esta
vez es la crisis económica de China y la pérdida visible de control por sus
líderes, lo que ha sido el detonante. El golpe de la "mini
devaluación" del yuan chino el 11 de agosto quebró la falsa sensación de
seguridad de la mayor parte del mundo capitalista, basada en la creencia de que
Pekín "tiene un plan" para hacer frente a la profundización de ladesaceleración
del país. Desde entonces más de $ billones de dólares se han borrado del valor
de los mercados bursátiles mundiales. Esta destrucción masiva de riqueza en el
espacio de unos pocos días demuestra más allá de toda duda que el capitalismo
es un sistema económico loco y moribundo. "Más de 400 mil millones de
euros se han borrado del valor de las trescientas empresas más grandes en
Europa hoy", informó Reuters el Lunes Negro como consecuencia de la
propagación de la caída financiera a Europa.
El ex secretario del Tesoro de Estados Unidos, Larry Summers,
Twitter señalo que, "Al igual que en agosto de 1997, 1998, 2007 y 2008
podríamos estar en la fase inicial de una situación muy grave." Incluso el
candidato presidencial Donald Trump, que no es el crayón más brillante de la
caja, advirtió que el mundo podría estar en el inicio de la depresión. Damian
McBride, quien asesor económico del ex primer ministro británico, Gordon Brown,
advirtió que la crisis actual podría ser "20 veces peor" que en 2008.
El índice Hang Seng de Hong Kong sufrió su mayor caída desde
1987, y su mercado de valores ahora ha entrado oficialmente en un estadio "bajista"
tras haber perdido más de un 20 por ciento desde su pico de abril. Los mercados
de valores de Indonesia y Taiwán también están en territorio 'pesimista'. Del
mismo modo, los mercados bursátiles en las economías desarrolladas sufrieron
enormes reveses el lunes que agravaron el pánico de las dos semanas anteriores,
el FTSE 100 de Londres ha perdido el 18
por ciento de su valor desde abril, y el alemán DAX perdío 20 por ciento
durante el mismo período. El mercado de valores de Australia se hundió 8 por
ciento el lunes, una de las mayores caídas, y un reflejo de su exposición
masiva a China.
La propagación del colapso mundial llegó a las materias
primas con el petróleo, el cobre, el aluminio y el níquel en sus niveles más
bajos desde el inicio de la crisis global en 2008. Los precios del petróleo,
que desempeñan un papel fundamental en la economía global, y que han caído de $
115 dólares por barril en el verano de 2014, cayeron aún más por debajo de $ 43
dólares por barril. Esto acumula presión sobre los productores de petróleo desde
Rusia a Venezuela, que ya están en recesión. El índice de productos básicos
Bloomberg, que monitorea los precios de 22 materias primas cayó a su nivel más
bajo este siglo tras haber caído 17 por ciento este año y un 40 por ciento en
los últimos tres años.
China ha sido el principal motor del crecimiento mundial en
los últimos años, aportando alrededor de un tercio del crecimiento global en
comparación con el 17 por ciento de la economía de Estados Unidos. Consume
alrededor de la mitad de los metales del mundo y domina el mercado de otros
commodities, incluyendo los productos agrícolas. Las caídas bruscas de los
precios de estos productos han estancado el crecimiento en muchos países
exportadores de commodities, pero también están aumentando las presiones
deflacionarias en toda la economía mundial. Si bien la caída de precios pueden
proporcionar un impulso de corto plazo a las economías que importan materias
primas, si esto se queda la deflación prolongada amenaza con paralizar el
crecimiento económico y exacerbar los problemas de la deuda, que están
creciendo en todas partes y no menos en la propia China. Esto es lo que sucedió
en Japón, que entró en una crisis deflacionaria en 1990 - marcada por el
estancamiento económico y el aumento de los niveles de deuda - de la que nunca
ha salido. La China de hoy muestra muchas características similares a las del
Japón de la década de 1990 al igual que la economía global.
Choque de la Devaluación
Cuando China devaluó el yuan hace dos semanas, algo que ha
sido históricamente reacia a hacer y de hecho considerado como una "opción
nuclear", esto sacudió el sistema capitalista mundial. De un solo golpe se
confirmó la sospecha que el malestar económico chino es mucho peor de lo que
Pekín ha admitido o reportado en sus estadísticas oficiales, que como hemos explicado
son retocadas y engañosas. La devaluación, mínima hasta la fecha, también
plantea el espectro de las devaluaciones por imitación (la llamada 'guerra de
divisas'), que a su vez podría, como planteó Albert Edwards del banco Société
Générale, desatar "una ola de deflación" sobre la economía mundial.
La forma confusa en la que se ejecuta la devaluación de China
ha dejado a los comentaristas capitalistas rascándose la cabeza con
incredulidad. Como señaló Paul Krugman en el New York Times (14 de agosto),
"Ellos parecen haber sido tomados por sorpresa por la reacción previsible
del mercado ... Los inversores comenzaron a huir de China, y los responsables
políticos bruscamente pivotan desde la promoción de devaluación de la moneda a
un esfuerzo total para apoyar el valor del yuan ".
La depreciación de la moneda - un 3 por ciento frente al
dólar hasta ahora - es demasiado pequeña como para tener un impacto real en las
exportaciones de China. Además, el régimen y el banco central de China, Banco
Popular de China, han tenido que intensificar sus intervenciones monetarias
para apoyar el yuan, o correr el riesgo de una huída aún más grande de capital
de China. En los últimos cinco trimestres unos inéditos $ 800 mil millones de
dólares de las empresas y los especuladores tanto chinos como extranjeros se han
marchado de China - dinero que se encamina a "refugio seguro" en
dólares y otras monedas. Esto deja a la devaluación de Beijing, que parece que
el Banco Popular de China ha resistido hasta el último momento, con el aspecto
de 'el peor de los mundos posibles ". La decisión ha creado el caos en los
mercados mundiales y ha desencadenado una reacción en cadena con la caída de
las monedas, pero sin entregar ningún verdadero impulso a la economía de China.
De hecho, las fuertes caídas en las monedas asiáticas y otras 'mercados
emergentes' de las últimas dos semanas han cancelado por completo los efectos
de la devaluación y sin ningún beneficio para las exportaciones de China. Las
monedas de Malasia e Indonesia han caído a su nivel más bajo desde la crisis
asiática de 1998 en medio de una tendencia a la baja general de las monedas
asiáticas (con la excepción del yen japonés, que es visto como una moneda de "refugio
seguro"). Mientras que el rublo ruso, el rand sudafricano y la lira turca
han alcanzado sus niveles más bajos. Otro - e importante - efecto de la
devaluación será que muy probablemente, se tenga que posponer el aumento
largamente esperado de las tasas de interés en Estados Unidos, prevista para
septiembre, por Janet Yellen y la Reserva Federal. Esto complica la posición
del gobierno de Estados Unidos y se suma a las tensiones que se profundizan
entre Washington y Pekín.
Traspiés Espectaculares
El régimen chino ha manejado espectacularmente mal su colapso
del mercado de valores, el gasto de más de $ 1 billón de dólares en medidas de
apoyo durante las últimos diez semanas, con el cual no se ha rescatado
absolutamente nada. La ola de ventas en el "Lunes Negro", la peor
desde hace ocho años, pone los precios de las acciones por debajo del nivel del
08 de julio, cuando se puso en marcha la operación de rescate del gobierno. De
hecho las pérdidas de hoy acabaron con todas las ganancias del segundo mercado
de valores más grande del mundo, desde el comienzo del año.
Estos eventos han marcado un punto de inflexión en la
percepción del régimen. El CIT y su sección china han cuestionado mucho el mito
de la "infalibilidad" que rodeaba a la dictadura y su supuesta
competencia económica. Pero hasta hace muy poco los líderes chinos han sido presentado
como "tecnócratas modelo 'con los principales representantes del
capitalismo global cayendo sobre de rodillas para rendirles homenaje.
Una sucesión de medidas fallidos en los últimos meses han
destrozado la autoridad de los mandarines económicos de Pekín - primero inflar
una insostenible burbuja bursátil, a continuación, tratar de mantenerla hasta
después de que se había reventado, culminando en una devaluación de la moneda
vacilante y en pánico -. El último movimiento, aunque no anunciado, es la
incapacidad de intervención del régimen
con medidas frescas de apoyo al mercado mientras el índice de la bolsa
se derrumbó en el Lunes Negro. Pekín se ha dado cuenta, evidentemente, que no
puede apoyar tanto al mercado de valores y la moneda y ha optado por centrarse
en la segunda. Estas medidas representan un catálogo de incompetencia con pocos
paralelos. También demuestran los límites del poder de Pekín para controlar la
evolución económica que los capitalistas globales han sobreestimado.
"La verdadera víctima durante el verano es la
credibilidad del gobierno. Cuando nos fijamos en la intervención en el mercado
de valores, cuando se mira a la plaga FX [devaluación] como yo la llamaría, de
hace un par de semanas, y luego se observan las explosiones de Tianjin, se ve
un gobierno que con toda seguridad no
está al control . Usted mira esto y envía una imagen muy pobre sobre la
competencia de China en el nivel de liderazgo. ¿Quién más es responsable aquí?
[El presidente], Xi Jinping, parece invisile ".
Los comentarios anteriores de Fraser Howie, co-autor del
libro Capitalismo Rojo, es típico de los analistas burgueses hoy. Muchos de
estos comentaristas eran fans de los líderes de China hasta hace poco y ahora
están experimentando lo que los niños pequeños experimentan cuando descubren que
Papá Noel no existe.
La caída de la bolsa de China era totalmente predecible, desde
que los precios de las acciones perdieron toda conexión con la economía real.
Los datos económicos recientes han confirmado la gravedad de los problemas de
China. La producción industrial se ha contraído durante cinco meses
consecutivos y ahora está en un mínimo en seis años. Industrias que estaban
antes en crecimiento como los teléfonos
inteligentes y coches - China es el mayor mercado para ellos - también se están
contrayendo. A pesar de una reciente "estabilización" de los precios
de la vivienda, las nuevas construcciones cayeron un 16,8 por ciento en los
primeros siete meses de este año. En los últimos años, China ha sido
responsable de la mitad de la construcción mundial, por lo que una vez al año
esto se traduciría en una caída del 8 por ciento en la construcción en todo el
mundo. Esto explica por qué los mercados de productos básicos – desde el aceite a las semillas de soja - han sido
golpeados en las últimas semanas. Además, algunas de las mayores corporaciones
estadounidenses han visto miles de millones de dólares borrados de los valores
de sus acciones debido a su dependencia del mercado chino. Esto incluye Apple,
General Motors, y Yum Brands (KFC y Pizza Hut) que venden más productos en China que en los
EE.UU.. Apple - la compañía más valiosa del mundo - ha sido testigo como su
capitalización de mercado se redujo en un 18 por ciento en los últimos seis
meses.
La crisis
mundial del capitalismo
La agitación financiera de hoy subraya la ceguera del
capitalismo que tropieza de una crisis a otra. El CIT y su sección china advirtieron previamente que la siguiente fase
de la crisis capitalista global podría ser "Made in China" - una
perspectiva que se está convirtiendo en cada vez más probable. Pero los
problemas de la economía china, y su carga de la deuda aplastante, que es el
origen de los zigzags de políticas desesperadas de los últimos meses, tienen su
origen en el impasse histórico del capitalismo global.
En 2008, cuando la crisis mundial amenazaba con transformarse
en todo el mundo en una depresión al
estilo de 1930, el régimen chino lanzó un programa de mega-estímulo basado en
cantidades sin precedentes de crédito. Esto produjo inicialmente efectos
impresionantes, el PIB de China se aceleró y parecía escapar a la atracción
gravitatoria de la recesión mundial. Stephen King, economista jefe del banco
HSBC, describió a China como "el amortiguador de la economía global"
- aunque hoy su papel se invierte como una fuente de choques para el
capitalismo global. Esto se debe a que el crecimiento impulsado por el estímulo
del período posterior a 2008 se basa en una acumulación insostenible de la
deuda, que se cuadruplicó desde 7 billones de dólares en 2007 hasta 28 billones
hoy. Esto ha reducido la capacidad del régimen para estimular aún más de esta
manera la salida de la crisis, como estamos presenciando hoy. Antes de 2008,
cada yuan del crédito generaba alrededor de 0,8 yuanes del PIB. Pero hoy en día
sólo genera 0,2 yuanes del PIB.
Los problemas de China se reflejan en el crecimiento de la
deuda global que ha aumentado desde $ 57 billones de dólares desde el final de
2007, a la asombrosa cifra de $ 199 billones, según McKinsey Global Institute.
La economía mundial entrará en su próxima recesión en mucho peor estado que
entró en la última. Durante la inestable "recuperación" económica de
los últimos años sectores enteros de la economía capitalista han dependido del
'salvavidas' financiero de los gobiernos y los bancos centrales, especialmente
a través de las medidas de la masiva "flexibilidad cuantitativa" (QE)
de la que la economía no ha sido capaz de liberarse.
Si las tasas de interés se mantienen en niveles
históricamente bajos de hoy en día (cerca de cero, o en algunos casos realmente
negativas) significa que los capitalistas tendrán aún menos armas a su
disposición con la que hacer frente a una nueva recesión. Al mismo tiempo, la
clase obrera se ha enfrentado a la austeridad ininterrumpida desde el inicio de
la crisis en 2008, sufriendo fuertes caídas en los niveles de vida en muchos
países, lo que significa que una nueva recesión detonará movimientos y retos
políticos sin precedentes para el dominio capitalista. Es este miedo que está
impulsando las turbulencias en los mercados globales.
El Banco Central Europeo reconoce que el euro ha sido un fracaso
Posted by Nuestra publicación: on jueves, agosto 06, 2015
Marco Antonio Moreno
El Blog Salmon. 30 de julio de 2015
Tras siete años de crisis y de vacas flacas que han dejado al descubierto las vulnerabilidades del euro y los enormes desequilibrios monetarios entre norte y sur, el BCE reconoce que la moneda única no funciona como se había previsto. Lejos de facilitar el desarrollo y la integración entre los países miembros, la unión monetaria ha potenciado las divisiones entre el norte prestamista y el sur deudor. Grecia, que al inicio de la crisis tenía una deuda equivalente al 90 por ciento del PIB, la ha incrementado al 190 por ciento. Si la deuda griega, equivalente al 2,5 por ciento del total de la deuda europea ha desatado tantos conflictos en los últimos cinco años, ¿qué pasará cuando se acelere el incumplimiento de los países que tienen el 97,5 por ciento restante de la deuda?
Durante estos cinco años se ha pretendido hacer creer que Grecia es el problema, cuando en verdad el problema es la propia moneda única que no cumple con los requisitos para ser un elemento integrador. Por eso hemos afirmado que la situación de Grecia es una arista muy pequeña de la gran crisis del euro. Todos los falsos rescates griegos no han hecho más que acentuar la eclosión dado que el dinero va a parar a los grandes bancos mundiales y a las instituciones internacionales como el BCE o el FMI. El sinceramiento que hace esta vez el BCE en su último informe es un paso adelante en la linea de reformular la moneda única y ver qué países deberían hacer un abandono escalonado del euro.
El informe del BCE reconoce que no ha habido ningún tipo de avance hacia la convergencia real entre los 12 países que formaron parte del euro en sus años iniciales: Alemania, Francia, Italia, Bélgica, Finlandia, Grecia, Irlanda, Luxemburgo, Países Bajos, Austria, Portugal y España. Las decepcionantes cifras de competitividad, empleo y crecimiento, están muy lejos de lo que se pensó inicialmente. La experiencia ha demostrado que el euro no estaba preparado para evitar shocks exógenos dado que no había solidez en los marcos institucionales. Los grandes flujos de capital del núcleo a la periferia no han tenido ningún éxito dado que no se han aplicado eficientemente en la economía real y solo han permitido la proliferación de burbujas de toda índole.
Dejar a los bancos privados la tarea de unir a Europa ha sido un fracaso estruendoso que así como ha envuelto a estos países en la mayor crisis de su historia, no presenta ninguna vía de salida y la crisis se puede alargar por otros ocho años sin que exista ninguna luz real al final de este largo túnel. Esta gráfica del BCE muestra la caída en el PIB per cápita en Grecia, España, Portugal e Italia, desde el estallido de la crisis, el año 2007:
Las causas de la crisis del euro van más allá de la crisis misma dado que en la propia concepción de la moneda única se cometieron muchos errores y no se tomó en cuenta el rol hegemónico de la banca y los altos niveles de corrupción que giran en torno al sistema financiero. Esto tiene profunda relación con la visión neoclásica sobre el rol del dinero en la economía. La crisis ha demostrado que el dinero no es neutral, pero los sistemas y las instituciones operan basados en esa neutralidad. Es como pensar que no existen consecuencias con la corrupción, o que sus consecuencias son "neutrales". Habida cuenta de la abultada corrupción en la creación ilimitada de dinero; en la corrupción con la generación de préstamos que se sabía serían incobrables; y en la corrupción en la manipulación de las tasas y los tipos de interés, está claro que la moneda única no abría precisamente las puertas al paraíso para todos, sino solo a la banca. Por eso que a siete años del estallido de la crisis Europa sigue entrampada y sin poder dar vuelta la página de la crisis.
El reconocimiento que hace el Banco Central Europeo es una clara advertencia de las dificultades que vienen. La crisis de Grecia solo fue el tibio prolegómeno de un problema que irá en aumento a medida que los países no puedan romper el círculo vicioso del estancamiento y el desempleo. Este hecho tendrá serias repercusiones a la hora del pago de los intereses y la amenaza de una cadena de incumplimientos obstaculizará aún más la economía. Italia, Francia y España están en el primer lugar de la lista. Cuando llegue ese momento lo de Grecia habrá parecido un juego de niños.
¿Nos encaminamos hacia un nuevo colapso financiero global?
Posted by Nuestra publicación: on miércoles, diciembre 11, 2013
Patricio Guzmán S.
Para sobrevivir
en un economía recesiva, muchas economías entre ellas Estados Unidos y China,
han estimulado el crédito barato, y la ampliación de la masa monetaria. Pero a
pesar de los años que han transcurrido desde el colapso financiero en 2008,
esas políticas expansivas no han conseguido resultados duraderos, ni
recuperaciones de base firme. El desempleo y la caída de la demanda agregada
siguen siendo un problema global. Pero, como consecuencia del dinero dulce
nuevos problemas amenazan hoy a los sistemas financieros y a las bolsas.
El analista chino Vincent Kolo, el 7 de mayo de 2013, señalaba que “En China, la sobre inversión del sector
inmobiliario y el exceso de construcción son evidentes. La inversión
inmobiliaria llegó a 13,8 por ciento del PIB el año pasado, en comparación con
sólo el 6 por ciento en los EE.UU. a la altura de su burbuja inmobiliaria en
2006. El año pasado en China, viviendas en construcción eran 4,2 veces el nivel
de las ventas de viviendas. Esto no es porque no hay demanda de viviendas, por
supuesto, sino porque la gente común no puede pagar los precios fuera de la
tabla de la actualidad. En Beijing, el precio medio de un piso se situó en
25.075 yuanes por metro cuadrado en enero de este año, frente a un ingreso
anual promedio de 24.564 yuanes para los chinos urbanos en 2012. Los precios
han sido impulsados por los especuladores, lo que significa una vez más los bancos,
gobiernos locales y abigarradas especuladores privados, todos los cuales la
ganancia de aumento de los precios inmobiliarios. Eso es hasta que la burbuja
estalle, lo que ocurrirá tarde o temprano.” [1]
El economista Nouriel Roubini, saltó a la fama mundial porque fue uno de
los pocos economistas que hizo advertencias precisas sobre la recesión
internacional que se podría desencadenar por los efectos de las hipotecas
sub-primes en Estados Unidos, en 2006. En medio de una ola de triunfalismo
neoliberal fue apodado Dr. Catástrofe (Dr. Doom) y acusado de pesimista, pero a
partir de 2008 la realidad reivindicó sus predicciones, y ahora sus pronósticos
son seguidos con interés en todo el mundo.
Ahora advierte su preocupación por el estado de los mercados inmobiliarios
en el mundo. “Cinco años después del desastroso colapso de las burbujas
inmobiliarias que causaron la crisis financiera de 2008-09, una serie de nuevos
episodios de espuma en la vivienda – sino directamente burbujas - están
surgiendo tanto en los mercados desarrollados como en los mercados emergentes.
Las economía desarrolladas que muestran esta espuma incluyen Suiza,
Suecia, Noruega, Francia, Alemania, Bélgica, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y
el Reino Unido (en concreto, Londres). Las economías emergentes incluyen Hong
Kong, Singapur, China e Israel, y los principales
centros urbanos de Turquía, la India, Indonesia y Brasil, y algunos otros
(incluyendo Dubai otra vez).”
El periódico Business Insider[2]
señala siguiendo a Roubini que “Las señales de que los precios inmobiliarios
están entrando en territorio de burbuja en estas economías son el rápido
aumento de los precios de la vivienda, los altos y crecientes precios de los
alquileres, y los altos niveles de deuda hipotecaria como porcentaje del
endeudamiento de los hogares . En la mayoría de las economías avanzadas, las
burbujas se están inflando por las tasas de interés muy bajas a corto y largo
plazo. Dado el crecimiento anémico del crecimiento del PIB, el alto desempleo y
la baja inflación, el muro de liquidez generado por la flexibilización
monetaria convencional y no convencional está haciendo subir los precios de los
activos, partiendo por los precios de las viviendas.
Por ahora, Roubini no ve que las la burbujas estallen en el corto plazo.
“... las nuevas burbujas inmobiliarias de la economía mundial pueden no estar a
punto de estallar por el momento, porque las fuerzas que las alimentan - el
dinero especialmente fácil y la necesidad de protegerse contra la inflación – aún
están plenamente operativas. Además, muchos sistemas bancarios tienen colchones
de capital más grandes que en el pasado, lo que les permite absorber las
pérdidas de una corrección en el precio de la vivienda, y, en la mayoría de los
países, el valor relativo del activo de los hogares es mayor de lo que era en la
burbuja de las hipotecas subprime EE.UU...”
Sin embargo otros analistas son más pesimistas, “las acciones han
continuado alcanzando nuevos máximos históricos, superando por mucho las
expectativas de crecimiento de las ganancias.
Las valoraciones de las acciones se han convertido en espumosas, y hay
muchas señales que nos están diciendo que el mercado está siendo dominado por
la autocomplacencia y la euforia.
Debido a que podemos estar en una burbuja, podríamos ver al mercado de
valores en realidad acelerando antes de que experimentemos un choque violento.
“Todavía veo entre el Cuarto Trimestre de 2013, y finales del Primer
Trimestre de 2014, la ventana en la que vemos un importante riesgo de llegar al
máximo antes de dar paso, en los tres últimos trimestres de 2014 y hasta el
2015, con lo que podría ser un 25% a 50% de caída masiva en los mercados de
valores mundiales ", advirtió Nomura Bob Janjuah en una nota reciente a
sus clientes.”[3]
Abundan las señales que los mercados están irracionalmente alto y se
dirigen hacia un colapso.
Doble crisis de la deuda y una recuperación fallida.
Posted by Nuestra publicación: on lunes, julio 25, 2011

Patricio Guzmán S.
Socialismo Revolucionario, CIT en Chile.
Estados Unidos al borde del cese de pagos
En Estados Unidos las cifras de creación de empleo en junio fueron desalentadoras, cuando contrariando todas las expectativas se supo que los nuevos puestos de trabajo del mes eran solamente 18.000, desmintiendo – una vez más - los análisis que hablaban que Estados Unidos se encontraba en el camino de recuperación acelerada. Los valores de EE.UU. cayeron 0,7% en un día, y continuaron su descenso los días siguientes.
Además está el problema de la amenaza de cese de pagos de la deuda del gobierno. Si el Congreso no acuerda ampliar los límites de endeudamiento esta situación sería el próximo 2 de agosto, las consecuencias no serían simplemente una rebaja de la clasificación de riesgo. Estados Unidos perdería lo que algunos han llamado su bien más preciado, la confianza en su tesoro, que permite al dólar jugar el doble papel de moneda nacional y divisa global, con lo cual perdería una ventaja económica mayor como es la posibilidad de incrementar la masa monetaria, traspasando a otras economías parte de la presión inflacionaria.
Estados Unidos podría perder la clasificación triple A que ha tenido desde principios del siglo XX. Ha pasado de ser el principal acreedor del mundo al principal deudor del planeta.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, advirtió hoy en un discurso televisado desde la Casa Blanca la situación dramática de endeudamiento del gobierno. El país gasta más de lo que recauda "durante la última década", (…) "Dos guerras, recortes fiscales... se añadieron a la tarjeta de crédito del Gobierno".
El presidente defendió la necesidad de un recorte masivo del déficit, mediante recortes al Pentágono o a programas como el Medicare, además de incrementar los ingresos fiscales, aumentando los impuestos. Y denunció la propuesta de los congresistas republicanos que "sólo quiere reducir el gasto pero dejar a los más ricos y a las empresas que no contribuyan a solventar la situación".
Advirtió que "Si EEUU no eleva el techo de deuda no podrá costear sus responsabilidades y podría perder la triple A", como viene advirtiendo la clasificadora Moody’s. "Eso creará una crisis generada en Washington de consecuencias mayores" a la vivida en 2008.
Estados Unidos es uno de los pocos países del mundo donde el Congreso fija un límite al endeudamiento gubernamental, lo que crea una "incertidumbre periódica" sobre la capacidad de Washington para cumplir sus obligaciones, dijo Moody's en un reporte.
La agencia advirtió la semana pasada que podría recortar la calificación AAA de Estados Unidos si el Gobierno se retrasa en los pagos de su deuda, aumentando la presión sobre los republicanos y la Casa Blanca para que lleguen a un acuerdo.
Doble problema de la deuda afecta al sistema capitalista global
Durante muchos meses los analistas defensores del mercado capitalista, al tiempo que continuaban repitiendo el mantra de la salida de la crisis en desarrollo, insistían que la crisis de la deuda soberana griega, era un hecho limitado a lo más a los llamados países periféricos o PIGS (Portugal, Irlanda, Grecia y España) pero fuera de Grecia sería un episodio rápidamente controlado. A estas alturas, especialmente después del ‘contagio’ Italiano, está claro de la crisis de la deuda cada vez es más profunda, y se ha transformado en un problema sistémico, que afecta a varios países. Países con economías de las dimensiones de Italia y España, la tercera y cuarta de la zona Euro respectivamente. A lo anterior hay que agregar la amenaza de cese de pagos del gobierno de Estados Unidos, en los próximos días si no llegan a un acuerdo demócratas y republicanos en el Congreso, y tenemos una situación que de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional amenaza con la destrucción de la Eurozona y provocar un colapso bancario mundial, con consecuencias sobre toda la economía global.
Recuperación fallida
Un artículo del Financial Times de 16 de julio bajo el subtítulo “De la esperanza al temor solo en ocho días: la economía mundial ahora está al borde de un precipicio” señala que ha desaparecido la confianza que solo una semana antes mostraban los mercados globales de acciones, los inversores ahora ven como el contagio se apodera de la Eurozona, la economía norteamericana muestra nuevamente debilidad, y la posibilidad creciente que el país que garantiza la moneda mundial entre en cesación de pagos. El autor incluso avizora aproximarse un pánico en agosto similar a los de 2007 y 2008, pero con el agravante que esta vez la economía global está mucho menos preparada para ello.
“Los políticos muestran preocupación. Ben Bernake, el presidente de la Reserva federal, describió esta semana un posible cese de pagos de EE.UU. como una “calamidad financiera”, mientras Guilio Tremonti, el ministro de finanzas Italia vinculó la crisis de la eurozona con el Titanic, donde ‘ni siquiera los pasajeros de primera clase pudieron salvarse’ “.[1] El autor se pregunta si estaremos frente a un manchón de inevitable turbulencia en una recuperación gradual.
Una época de crecimiento limitado, inestabilidad y recesiones
Stephen S. Roach más pesimista habla francamente de la situación de la economía mundial como de “una recuperación fallida”. “La economía global se encuentra en medio de su segundo “pánico” del crecimiento en menos de dos años. Tendremos que acostumbrarnos a ellos. En un mundo post-crisis, son claras las señales de una recuperación fallida.” Y advierte el riesgo de recesión: “Por definición, estas recuperaciones débiles carecen de la amortiguación de los rebotes en forma de ‘V’. En consecuencia, los golpes externos exponen rápidamente su vulnerabilidad. Si las crisis son lo suficientemente agudas -y si afectan a una economía mundial debilitada que se aproxima a su “velocidad estancada” de crecimiento en torno al 3% anual-, la reincidencia podría convertirse en la temida recesión de doble caída.”
Y añade: “De hecho, si la última previsión del FMI resulta ser correcta, el PIB global a finales de 2012 se mantendrá en torno al 2,2%, por debajo del nivel que habría alcanzado el mundo si hubiera proseguido su camino de crecimiento a más largo plazo, del 3,7% anual. Incluso si la economía mundial se mantiene a una velocidad de crucero del 4,3% -lo cual, en mi opinión, resulta extremadamente hipotético-, se mantendrá por debajo de su potencial durante más de ocho años consecutivos, hasta 2015.”[2]
Los desalentadores datos de la economía norteamericana muestran que el mecanismo multiplicador neo keynessiano no ha funcionado a pesar de la billonarias inyecciones de masa monetaria de la Reserva Federal, al tiempo que la deuda se ha disparado. Tampoco la medicina contraria parece tener los efectos esperados, en Europa las políticas de ajuste ortodoxas, no han limitado la crisis de la deuda, que con la incorporación de Italia al grupo de países ‘periféricos’ ahora claramente es un problema sistémico, mientras se multiplican los efectos recesivos, y la carga sobre la población de familias trabajadoras y de clase media que se ha puesto en movimiento indignada. La ‘volatilidad’ se ha trasladado de los mercados al entorno político, social y a la calle.
Pero si las masivas inyecciones de dinero no han tenido los resultados esperados, tampoco funcionan las recetas monetaristas tradicionales, el problema de la deuda pública y el déficit fiscal no solo no se ha solucionado con las políticas de shock para reducir el gasto social y los salarios, si no que más bien han agravado el problema. En un artículo reciente (“Análisis de las propuestas del partido popular para salir de la crisis”), Vicenç Navarro, sostiene que la crisis “se debe, no al excesivo déficit público, sino al estancamiento económico, resultado de la escasa demanda, consecuencia de la disminución de las rentas del trabajo como porcentaje de la renta nacional (que ha forzado un profundo endeudamiento). Los recortes de gasto público, incluyendo el gasto público social, han estado empeorando la situación económica del país, tal como muestra claramente el caso de la economía griega.”
Después de 2007, hemos entrado en una nueva época de crecimiento limitado, inestabilidad y recesiones.
Italia, el Nuevo Enfermo Europeo
El temor se apoderó de los inversionistas en Europa, cuando Italia que como ya señalamos es la tercera economía de la Eurozona, se vio envuelta en la crisis de la deuda soberana europea, Italia tiene una deuda pública que supera el ingreso nacional, y equivale al 120%, de este, con una masa de deudas de 900 millones de euros con vencimiento en los próximos cinco años, pero hasta ahora no aparecía en el ojo del huracán europeo, y no faltaron los analistas, que aseguraron que el contagio no llegaría hasta Italia. Para afirmar esto se basaban en que Italia no compartía características que detonaron la crisis de la deuda en otros estados de la eurozona. A diferencia de Grecia, el gobierno no manipuló estadísticas para ocultar la gravedad de sus deudas. Sus bancos no se embarcaron en préstamos de alto riesgo como los de Irlanda, a diferencia de Portugal su déficit estaba bajo control, y también diferente al caso español no había habido un auge o burbuja de la construcción residencial. Sin embargo, el volumen y los plazos de la deuda dejaban claramente a Italia vulnerable a las desconfianzas de parte de los inversionistas en deuda soberana, esto fue detonado por la percepción de riesgo político a principios de julio. Como resultado las tasas de interés de la deuda italiana aumentaron hasta el punto de poner en duda su sustentabilidad.
El Fondo Monetario Internacional señaló que la deuda griega pasará a representar el 172% del ingreso nacional. Las medidas impuestas a Grecia de planes salvajes de austeridad, que su gobierno ha llevado adelante a pesar de la oposición generalizada de la población, han agravado la situación por su carácter recesivo. Aunque se siguen discutiendo nuevos paquetes de ayuda a Grecia, o más bien a los bancos franceses y alemanes expuestos a la deuda griega, no cabe duda que llegar a deuda soberna sostenible, atraer nuevas inversiones privadas y evitar cualquier manera de cese de pagos o reestructuración, a esta altura es reconocido como un triángulo imposible, y la mayor parte de las instituciones europeas aceptan que el default o reestructuración es inevitable. Pero esto a su vez no hace más que alimentar los temores de una futura reestructuración de pagos de otros países como Portugal, Irlanda, España e Italia.
Incluso los fans del euro están preocupados. Willem Buiter, economista jefe de Citigroup, resume el estado de ánimo febril: "Estamos hablando de un cambio de juego y una crisis sistémica. Esto es existencial para la zona euro. "Jacques Cailloux de RBS (Royal Bank of Scotland) dijo que espera que la crisis continue deteriorando y amenazando toda la zona del euro ". Los políticos, dice, "todavía no entienden la dinámica del mercado”. [1]
Mientras las perspectivas en las economías desarrolladas aparecen poco alentadoras, con Japón inmerso en su propia recesión, agravada por los efectos del tsunami y el desastre nuclear, las esperanzas de los analistas partidarios de la economía de mercado capitalistaponene sus esperanza en China: “ la economía mundial ha cambiado radicalmente: es mucho menos dependiente de las locomotoras tradicionales de los EE.UU. y Europa de lo que era. A nivel mundial, la recuperación está en camino y el 9,5 por ciento de crecimiento anual de China en el segundo trimestre ha destacado su continua fortaleza en comparación con la debilidad en la mayoría de las naciones avanzadas.
Estos interruptores automáticos siguen siendo el centro de la expectativa de los inversionistas y los funcionarios. La tensión se reducirá si los políticos dan un paso atrás desde el borde del abismo y el remiendo se arregla otra vez.
Pero si hay algún obstáculo - Los funcionarios no pueden conseguir un agarre o tartamudea el crecimiento - los sobresaltos de los últimos ocho días parecerán benignos.” [1] No obstante, hay que recordar los múltiples desequilibrios, burbujas y la presión inflacionaria en la economía China, todo acompañado por la entrada en escena de protestas y desencantos generalizados entre la población trabajadora. Si las economías desarrolladas entraran en recesión, arrastrarían al resto del mundo, y es difícil que en un contexto así las economías llamadas ‘emergentes’ que encabezadas por China han tenido una recuperación y crecimiento muy importante, pasado el primer iompacto de la crisis global, se mantengan fuera de la recesión global.
________________________________________
[1] Dual debt crises: The abyss that awaits, By Chris Giles, Financial Times (London), July 16, 2011
[2] Una recuperación global fallida, de Stephen S. Roach. Project Syndicate 2011. El autor es académico de la U. de Yale y director no ejecutivo de Morgan Stanley Asia. El artículo originalmente en Ingles, apareció en numerosos periódicos, entre ellos La Tercera el 4 de julio de 2011
Europa sigue en el ojo del huracán.
Posted by Nuestra publicación: on martes, diciembre 28, 2010
Patricio Guzmán,
Socialismo Revolucionario, CIT
El domingo 19 de diciembre la Unión Europea en una reunión de emergencia de los ministros de finanzas de la eurozona acordó un préstamo de rescate a Irlanda por 67.500 millones de euros (89.400 millones de dólares) para ayudarla a superar su crisis bancaria, en un nuevo capítulo de la crisis financiera y de la deuda que amenaza extenderse a otros países de la Unión. En un esfuerzo para restaurar la confianza de los inversionistas en el Euro anunciaron reglas de intervención en crisis futuras, que sin embargo, no parecieron convencer a los analistas.
Con este préstamo de emergencia, ya son dos los países, entre un total de 16 que conforman la Eurozona, que han tenido que recurrir a la ayuda internacional para evitar un colapso, que lo más pobablemente es hubiera provocado una nueva crisis financiera global. Pero después de Grecia e Irlanda que recibieron ayuda con el compromiso de poner en pie planes de austeridad severos, para reducir su déficit público y la deuda nacional disminuyendo salarios, servicios sociales y condiciones de vida de la población. Los siguientes eslabones débiles de la zona del Euro, ya han comenzado a sentir la presión de los ‘mercados’, los inversores exigen mayores intereses por préstamos con mayor de riesgo. Tras la caída de Irlanda, que sin ayuda exterior no podía pagar las obligaciones de sus deudas, le siguen Portugal, España, Italia e incluso Bélgica que no ha conseguido organizar un gobierno, que se haga cargo de medidas impopulares de austeridad, y que por lo mismo también empieza a ser percibido como país riesgoso.
La Unión Europea, es desde 2006 el principal destino de las exportaciones desde China, lo mismo es válido respecto a las exportaciones desde la Unión Europea. Entre los países miembros, Alemania es el primer socio comercial de China, muy por encima de Holanda que es el segundo. Una nueva recesión en Europa tendría por lo mismo un fuerte impacto sobre la economía del gigante asiático, y con ello en el resto del mundo.
Por ello, el martes pasado Beijing intentó tranquilizar a los inversionistas asegurando que apoyarían los esfuerzos de la Unión Europea para enfrentar los problemas de la crisis fiscal y la ‘deuda periférica’, y no disminuirían su participación en bonos soberanos europeos. Las autoridades de China que hicieron estas declaraciones respaldadas con reservas en divisas por 2.6 trillones de dólares, aliviaron las presiones de los especuladores sobre el Euro, que caía por dos semanas consecutivas. La mala noticia, en sentido contrario, la dio la evaluadora de riesgo Moody’s que señaló que lo más probable es que redujera la calificación de de Portugal.
De Tigre Celta a Gato Flaco
Desde los años 90, los sucesivos gobiernos de Irlanda implementaron programas económicos neoliberales, con el objeto de frenar la inflación, atraer inversiones reduciendo la carga tributaria sobre el capital y sus ganancias, y disminuir el porcentaje del gasto del gobierno sobre el PIB. En 2001 el estado abandonó la libra irlandesa y se unió a la zona del Euro.
El periodo de gran crecimiento de los años 90, permitió que el país dejara de ser una nación prioritariamente agrícola y pobre dentro de Europa, a tener una economía de país desarrollado, entonces recibió el apelativo de Tigre Celta, y fue mostrado como un ejemplo exitoso de aplicación de políticas económicas neoliberales.
Desde 2001, Irlanda sintió el impacto de la desaceleración del crecimiento capitalista global, particularmente en el sector de exportación de tecnología de avanzada, que había crecido atraído por las exenciones de impuestos, y el crecimiento del país se desaceleró. Otra característica del crecimiento fue la importancia de la industria inmobiliaria, altamente especulativa que dio forma a una burbuja que estalló, con la crisis global desencadenada en 2007, arrastrando a los bancos. El gobierno tuvo que garantizar depósitos por 105 mil millones de dólares, nacionalizó el Anglo Irish Bank y tuvo que rescatar bancos por alrededor de 7500 millones de dólares.
En 2008 el país cayó en recesión con un crecimiento negativo del PIB de 3%, el 2009 retrocedió 7.1%, y las estimaciones del FMI indican que volverá a caer por tercer año consecutivo en 2010, en 0.5%.
A finales de noviembre, el gobierno irlandés debió aceptar la oferta y condiciones de rescate de la Unión Europea y el FMI. Así la crisis del euro se cobró ayer su segunda víctima, la primera fue Grecia, en poco más de seis meses. Las autoridades irlandesas solicitaron una linea de crédito de unos 80.000 millones de euros para salvar su sistema financiero, quebrado en la práctica desde el pinchazo de una enorme burbuja inmobiliaria, y para calmar a los inversionistas del mercado de la deuda. Si no se realizaba el plan de salvataje, existía el temor de un contagio a Portugal y España.
Desde noviembre la critica situación de la deuda soberana de Irlanda, volvió a poner a todos los ‘países periféricos’ en el punto de observación. El propio ministro de finanzas Brian Lenizan reconoció que el estado de los bancos se había convertido en un problema demasiado grande para el país. La consultora Moody's Investors Service redujo el lunes 20 la calificación a cinco bancos irlandeses, así como las deudas de éstos que garantizadas por el gobierno, bancos debido a su dependencia del gobierno irlandés. Mientras el Banco Central Europeo expresó sus “serias preocupaciones” por las consecuencias para sus finanzas del proyecto de reestructuración del sector bancario irlandés.
Las deudas públicas pero sobretodo privadas, han sepultado a la economía griega, tras una década de crédito fácil y barato, y la ilusión del crecimiento, que infló una burbuja inmobiliaria.
La zona Euro no podrá permanecer igual.
Para todos los que aseguraron durante el año 2010 que la crisis global en Europa estaba prácticamente superada, primero Grecia y luego Irlanda han confirmado que sigue en el ojo del huracán. Pero como bien han señalado los comentaristas en los grandes medios europeos, no se trata de una crisis Griega o Irlandesa, lo que está en cuestión es el Euro.
La reunión de urgencia de los ministros de finanzas de la zona Euro, se produjo por el temor del contagio hacia Portugal, y España, que podría extenderse como una peste por todos los países de Europa, incluso aquellos que parecen más firmes. Los vectores serían los mercados de la deuda, y los bancos. Solamente en la banca de Irlanda las instituciones alemanas y británicas tienen riesgos acumulados por 250.000 millones.
A esta altura, cada vez son más los analistas que sostienen que algún país se verá obligado a declarar el default, el cese del pago de la deuda soberana. La salida de la zona Euro será la consecuencia inevitable, incluso se plantea un horizonte temporal de cinco años como limite para que esto ocurra.
El plan de rescate va de la mano con la austeridad. La población pagará la crisis.
La condición del rescate de la Unión Europea y el FMI ha sido un brutal plan de austeridad, adoptado por el gobierno de Irlanda. Su autonomía en materia financiera está limitada y monitoreada desde las autoridades de la eurozona y el FMI.
Ningún rescate sale gratis. La ayuda es en una línea de crédito a un tipo de interés ligeramente por debajo del 6%. El Gobierno irlandés aprobó un paquete de recortes severo, de 6.000 millones el año próximo y un total de 15.000 millones -el 10% del PIB- en los próximos cuatro años. El gobierno de Brian Cowen pretende ahorrar 15.000 millones y reducir el déficit al 3% en 2014. Para ello subirá el IVA al 23% progresivamente y despedirá a 24.750 funcionarios. Los recortes sociales ascenderán a 2.800 millones de euros y la edad de jubilación se irá incrementando progresivamente desde 2014. Se rebajaran los sueldos de los funcionarios, las prestaciones sociales, el salario mínimo, los subsidios, y las inversiones. Por el contrario, el gobierno Irlandés intenta mantener el impuesto de sociedades del 12,5%, el más bajo de la zona euro, presionado en sentido contrario por los otros países de Europa que sostienen que es competencia fiscal desleal.
La operación de rescate a Irlanda profundizó la crisis del Euro. Andrew Bosomworth, gestor de Pimco Europa, del mayor fondo de bonos del mundo, Pimco, advirtió en una entrevista en el diario alemán Die Welt que Grecia, Irlanda y Portugal deben salir del euro para estabilizar sus economías, "Grecia, Irlanda y Portugal, sin su propia moneda o transferencias de fondos importantes, no permanecerán de pie", Con su propia moneda, estos países "podrían exportar a un precio más bajo" y la subida de las exportaciones permitirá una vuelta "al crecimiento económico necesario”.
“Qué época tan terrible esta en que unos idiotas conducen a unos ciegos”. William Shakespeare
Los políticos y economistas que dirigen la gestión económica están divididos sobre el camino a seguir, y han pasado rápidamente del rescate de los bancos y grandes empresas, con fondos públicos, y de los paquetes de estímulo, a políticas contractivas de austeridad, pasando la cuenta a la población de los costos de estos rescates, que dispararon el déficit fiscal y la deuda pública, pero abriendo el camino a una nueva recesión, o al menos a una época de crecimiento lento, frenando la recuperaciòn.
En un reciente artículo, el neo keynesiano Paul Krugman, premio Nóbel de Economía en 2008, se lamenta de la gestión política de la economía internacional: “Cuando los historiadores miren atrás, a los años 2008 al 2010, lo que más les intrigará, yo creo, es el extraño triunfo de las ideas fallidas. Los fundamentalistas del libre mercado se han equivocado en todo, y, no obstante, ahora dominan a fondo la escena política como nunca antes.”, en el mismo artículo
recuerda que: “En 2006, George Osborne (1) declaró que “Irlanda es un ejemplo reluciente del arte de lo posible en el diseño de políticas económicas a largo plazo”. Uups. Sin embargo, Osborne es hoy el principal funcionario de economía de Gran Bretaña.
Y en su nuevo cargo, se dispone a emular las políticas de austeridad que implementó Irlanda después que reventó su burbuja. Después de todo, los conservadores en ambos lados del Atlántico pasaron gran parte del año anterior elogiando la austeridad irlandesa como un éxito rotundo. “El enfoque irlandés funcionó en 1987 a 1989, y está funcionando ahora”, declaró Alan Reynolds del Instituto Cato en junio pasado. Uups, de nuevo.”2
Socialismo Revolucionario, CIT
El domingo 19 de diciembre la Unión Europea en una reunión de emergencia de los ministros de finanzas de la eurozona acordó un préstamo de rescate a Irlanda por 67.500 millones de euros (89.400 millones de dólares) para ayudarla a superar su crisis bancaria, en un nuevo capítulo de la crisis financiera y de la deuda que amenaza extenderse a otros países de la Unión. En un esfuerzo para restaurar la confianza de los inversionistas en el Euro anunciaron reglas de intervención en crisis futuras, que sin embargo, no parecieron convencer a los analistas.
Con este préstamo de emergencia, ya son dos los países, entre un total de 16 que conforman la Eurozona, que han tenido que recurrir a la ayuda internacional para evitar un colapso, que lo más pobablemente es hubiera provocado una nueva crisis financiera global. Pero después de Grecia e Irlanda que recibieron ayuda con el compromiso de poner en pie planes de austeridad severos, para reducir su déficit público y la deuda nacional disminuyendo salarios, servicios sociales y condiciones de vida de la población. Los siguientes eslabones débiles de la zona del Euro, ya han comenzado a sentir la presión de los ‘mercados’, los inversores exigen mayores intereses por préstamos con mayor de riesgo. Tras la caída de Irlanda, que sin ayuda exterior no podía pagar las obligaciones de sus deudas, le siguen Portugal, España, Italia e incluso Bélgica que no ha conseguido organizar un gobierno, que se haga cargo de medidas impopulares de austeridad, y que por lo mismo también empieza a ser percibido como país riesgoso.
La Unión Europea, es desde 2006 el principal destino de las exportaciones desde China, lo mismo es válido respecto a las exportaciones desde la Unión Europea. Entre los países miembros, Alemania es el primer socio comercial de China, muy por encima de Holanda que es el segundo. Una nueva recesión en Europa tendría por lo mismo un fuerte impacto sobre la economía del gigante asiático, y con ello en el resto del mundo.
Por ello, el martes pasado Beijing intentó tranquilizar a los inversionistas asegurando que apoyarían los esfuerzos de la Unión Europea para enfrentar los problemas de la crisis fiscal y la ‘deuda periférica’, y no disminuirían su participación en bonos soberanos europeos. Las autoridades de China que hicieron estas declaraciones respaldadas con reservas en divisas por 2.6 trillones de dólares, aliviaron las presiones de los especuladores sobre el Euro, que caía por dos semanas consecutivas. La mala noticia, en sentido contrario, la dio la evaluadora de riesgo Moody’s que señaló que lo más probable es que redujera la calificación de de Portugal.
De Tigre Celta a Gato Flaco
Desde los años 90, los sucesivos gobiernos de Irlanda implementaron programas económicos neoliberales, con el objeto de frenar la inflación, atraer inversiones reduciendo la carga tributaria sobre el capital y sus ganancias, y disminuir el porcentaje del gasto del gobierno sobre el PIB. En 2001 el estado abandonó la libra irlandesa y se unió a la zona del Euro.
El periodo de gran crecimiento de los años 90, permitió que el país dejara de ser una nación prioritariamente agrícola y pobre dentro de Europa, a tener una economía de país desarrollado, entonces recibió el apelativo de Tigre Celta, y fue mostrado como un ejemplo exitoso de aplicación de políticas económicas neoliberales.
Desde 2001, Irlanda sintió el impacto de la desaceleración del crecimiento capitalista global, particularmente en el sector de exportación de tecnología de avanzada, que había crecido atraído por las exenciones de impuestos, y el crecimiento del país se desaceleró. Otra característica del crecimiento fue la importancia de la industria inmobiliaria, altamente especulativa que dio forma a una burbuja que estalló, con la crisis global desencadenada en 2007, arrastrando a los bancos. El gobierno tuvo que garantizar depósitos por 105 mil millones de dólares, nacionalizó el Anglo Irish Bank y tuvo que rescatar bancos por alrededor de 7500 millones de dólares.
En 2008 el país cayó en recesión con un crecimiento negativo del PIB de 3%, el 2009 retrocedió 7.1%, y las estimaciones del FMI indican que volverá a caer por tercer año consecutivo en 2010, en 0.5%.
A finales de noviembre, el gobierno irlandés debió aceptar la oferta y condiciones de rescate de la Unión Europea y el FMI. Así la crisis del euro se cobró ayer su segunda víctima, la primera fue Grecia, en poco más de seis meses. Las autoridades irlandesas solicitaron una linea de crédito de unos 80.000 millones de euros para salvar su sistema financiero, quebrado en la práctica desde el pinchazo de una enorme burbuja inmobiliaria, y para calmar a los inversionistas del mercado de la deuda. Si no se realizaba el plan de salvataje, existía el temor de un contagio a Portugal y España.
Desde noviembre la critica situación de la deuda soberana de Irlanda, volvió a poner a todos los ‘países periféricos’ en el punto de observación. El propio ministro de finanzas Brian Lenizan reconoció que el estado de los bancos se había convertido en un problema demasiado grande para el país. La consultora Moody's Investors Service redujo el lunes 20 la calificación a cinco bancos irlandeses, así como las deudas de éstos que garantizadas por el gobierno, bancos debido a su dependencia del gobierno irlandés. Mientras el Banco Central Europeo expresó sus “serias preocupaciones” por las consecuencias para sus finanzas del proyecto de reestructuración del sector bancario irlandés.
Las deudas públicas pero sobretodo privadas, han sepultado a la economía griega, tras una década de crédito fácil y barato, y la ilusión del crecimiento, que infló una burbuja inmobiliaria.
La zona Euro no podrá permanecer igual.
Para todos los que aseguraron durante el año 2010 que la crisis global en Europa estaba prácticamente superada, primero Grecia y luego Irlanda han confirmado que sigue en el ojo del huracán. Pero como bien han señalado los comentaristas en los grandes medios europeos, no se trata de una crisis Griega o Irlandesa, lo que está en cuestión es el Euro.
La reunión de urgencia de los ministros de finanzas de la zona Euro, se produjo por el temor del contagio hacia Portugal, y España, que podría extenderse como una peste por todos los países de Europa, incluso aquellos que parecen más firmes. Los vectores serían los mercados de la deuda, y los bancos. Solamente en la banca de Irlanda las instituciones alemanas y británicas tienen riesgos acumulados por 250.000 millones.
A esta altura, cada vez son más los analistas que sostienen que algún país se verá obligado a declarar el default, el cese del pago de la deuda soberana. La salida de la zona Euro será la consecuencia inevitable, incluso se plantea un horizonte temporal de cinco años como limite para que esto ocurra.
El plan de rescate va de la mano con la austeridad. La población pagará la crisis.
La condición del rescate de la Unión Europea y el FMI ha sido un brutal plan de austeridad, adoptado por el gobierno de Irlanda. Su autonomía en materia financiera está limitada y monitoreada desde las autoridades de la eurozona y el FMI.
Ningún rescate sale gratis. La ayuda es en una línea de crédito a un tipo de interés ligeramente por debajo del 6%. El Gobierno irlandés aprobó un paquete de recortes severo, de 6.000 millones el año próximo y un total de 15.000 millones -el 10% del PIB- en los próximos cuatro años. El gobierno de Brian Cowen pretende ahorrar 15.000 millones y reducir el déficit al 3% en 2014. Para ello subirá el IVA al 23% progresivamente y despedirá a 24.750 funcionarios. Los recortes sociales ascenderán a 2.800 millones de euros y la edad de jubilación se irá incrementando progresivamente desde 2014. Se rebajaran los sueldos de los funcionarios, las prestaciones sociales, el salario mínimo, los subsidios, y las inversiones. Por el contrario, el gobierno Irlandés intenta mantener el impuesto de sociedades del 12,5%, el más bajo de la zona euro, presionado en sentido contrario por los otros países de Europa que sostienen que es competencia fiscal desleal.
La operación de rescate a Irlanda profundizó la crisis del Euro. Andrew Bosomworth, gestor de Pimco Europa, del mayor fondo de bonos del mundo, Pimco, advirtió en una entrevista en el diario alemán Die Welt que Grecia, Irlanda y Portugal deben salir del euro para estabilizar sus economías, "Grecia, Irlanda y Portugal, sin su propia moneda o transferencias de fondos importantes, no permanecerán de pie", Con su propia moneda, estos países "podrían exportar a un precio más bajo" y la subida de las exportaciones permitirá una vuelta "al crecimiento económico necesario”.
“Qué época tan terrible esta en que unos idiotas conducen a unos ciegos”. William Shakespeare
Los políticos y economistas que dirigen la gestión económica están divididos sobre el camino a seguir, y han pasado rápidamente del rescate de los bancos y grandes empresas, con fondos públicos, y de los paquetes de estímulo, a políticas contractivas de austeridad, pasando la cuenta a la población de los costos de estos rescates, que dispararon el déficit fiscal y la deuda pública, pero abriendo el camino a una nueva recesión, o al menos a una época de crecimiento lento, frenando la recuperaciòn.
En un reciente artículo, el neo keynesiano Paul Krugman, premio Nóbel de Economía en 2008, se lamenta de la gestión política de la economía internacional: “Cuando los historiadores miren atrás, a los años 2008 al 2010, lo que más les intrigará, yo creo, es el extraño triunfo de las ideas fallidas. Los fundamentalistas del libre mercado se han equivocado en todo, y, no obstante, ahora dominan a fondo la escena política como nunca antes.”, en el mismo artículo
recuerda que: “En 2006, George Osborne (1) declaró que “Irlanda es un ejemplo reluciente del arte de lo posible en el diseño de políticas económicas a largo plazo”. Uups. Sin embargo, Osborne es hoy el principal funcionario de economía de Gran Bretaña.
Y en su nuevo cargo, se dispone a emular las políticas de austeridad que implementó Irlanda después que reventó su burbuja. Después de todo, los conservadores en ambos lados del Atlántico pasaron gran parte del año anterior elogiando la austeridad irlandesa como un éxito rotundo. “El enfoque irlandés funcionó en 1987 a 1989, y está funcionando ahora”, declaró Alan Reynolds del Instituto Cato en junio pasado. Uups, de nuevo.”2
Economía - La amenaza creciente de una nueva recesión global.
Posted by Nuestra publicación: on martes, julio 20, 2010
.
Un editorial de Financial Times, con el título: “La recesión sigue siendo una amenaza creciente” resumía a principios de mes, con pesimismo lúgubre, las perspectivas económicas globales, dando claras señales de incomodidad con el giro de los gobiernos hacia políticas de austeridad:
“La crisis económica está lejos de haber terminado. Crece la evidencia que las fuerzas recesivas que agarrotan la economía global todavía tienen que ser conquistadas. El balance del riesgo se ha desplazado hacia una renovada recesión. Algún crecimiento ahora se ve más como un alza temporal que como el comienzo de una fuerte recuperación.
La súbita paralización que experimentó la economía a fines de 2008 provocó que las compañías redujeran su producción, pero sobre reaccionaron y pronto comenzaron a quedarse sin stock. Así que incluso si el crecimiento era anémico, las empresas rápidamente se vieron obligadas a aumentar los niveles de producción para ponerse al día.
Esto es muy claro en los Estados Unidos, donde el ciclo de inventarios ha sido especialmente pronunciado. En los dos últimos trimestres, el producto nacional aumentó hasta un índice que aparecía saludable, pero dos tercios del incremento en el producto interno bruto en Estados Unidos era reposición de inventarios.
El consumo privado y las exportaciones han sido ambos débiles – y ninguno está ganando fuerza. Los estudios de empresas manufactureras han registrado caídas en el índice de nuevas ordenes tanto domesticas como del extranjero. El despido por el gobierno norteamericano de los trabajadores del censo se ha hecho visible en las estadísticas del mercado del trabajo.
Está no es la única área donde el sector público está afectando a la economía norteamericana: el presupuesto de los estados comenzó a pesar en el producto a mediados de 2009. El peso de sus recortes ahora superan los aumentos del gasto federal. La auteridad de los EE.UU. se acelerará. El Fondo Monetario Internacional espera que el país redusca su déficit en 2.7 por ciento del producto el próximo año.
Pocos gobiernos están contrayendo tan rápidamente como los Estados Unidos. Incluso los gobiernos de la eurozona que más hablan de austeridad, presionados por los mercados de bonos, solo están planeando contracciones por valor de un 0./% de su producto. Pero todo esto pesa sobre el crecimiento. Las grandes economías avanzadas se apretaran en cerca del 1.9 por ciento de su producto este año.
En China estos factores – políticas de austeridad y débil recuperación global – ya se están sintiendo. El índice de adquisición de gerentes del HSBC muestra que la recuperación se ha parado y el producto fabril está comenzando a caer. La recuperación global, en cualquier caso, no será impulsada por este país todavía pobre.
La economía mundial se encamina a un periodo de políticas fiscales de austeridad y (si el crecimiento no despega) de políticas monetarias ultra flexibles. Los mercados de futuro implican que las tasas de interés de EE.UU. no subirán hasta el segunbdo trimestre del próximo año, y los inversores en esos mercados recientemente han tenido a ser sobre optimistas respecto a la recuperación.
La economía mundial puede salir a flote de este pantano, pero los gobiernos deben ser flexibles: los peligros apuntan hacia la caída. Podemos escapar otra ronda de recesiones, pero ya no lo podemos dar por descontado” (1)
Un editorial de Financial Times, con el título: “La recesión sigue siendo una amenaza creciente” resumía a principios de mes, con pesimismo lúgubre, las perspectivas económicas globales, dando claras señales de incomodidad con el giro de los gobiernos hacia políticas de austeridad:
“La crisis económica está lejos de haber terminado. Crece la evidencia que las fuerzas recesivas que agarrotan la economía global todavía tienen que ser conquistadas. El balance del riesgo se ha desplazado hacia una renovada recesión. Algún crecimiento ahora se ve más como un alza temporal que como el comienzo de una fuerte recuperación.
La súbita paralización que experimentó la economía a fines de 2008 provocó que las compañías redujeran su producción, pero sobre reaccionaron y pronto comenzaron a quedarse sin stock. Así que incluso si el crecimiento era anémico, las empresas rápidamente se vieron obligadas a aumentar los niveles de producción para ponerse al día.
Esto es muy claro en los Estados Unidos, donde el ciclo de inventarios ha sido especialmente pronunciado. En los dos últimos trimestres, el producto nacional aumentó hasta un índice que aparecía saludable, pero dos tercios del incremento en el producto interno bruto en Estados Unidos era reposición de inventarios.
El consumo privado y las exportaciones han sido ambos débiles – y ninguno está ganando fuerza. Los estudios de empresas manufactureras han registrado caídas en el índice de nuevas ordenes tanto domesticas como del extranjero. El despido por el gobierno norteamericano de los trabajadores del censo se ha hecho visible en las estadísticas del mercado del trabajo.
Está no es la única área donde el sector público está afectando a la economía norteamericana: el presupuesto de los estados comenzó a pesar en el producto a mediados de 2009. El peso de sus recortes ahora superan los aumentos del gasto federal. La auteridad de los EE.UU. se acelerará. El Fondo Monetario Internacional espera que el país redusca su déficit en 2.7 por ciento del producto el próximo año.
Pocos gobiernos están contrayendo tan rápidamente como los Estados Unidos. Incluso los gobiernos de la eurozona que más hablan de austeridad, presionados por los mercados de bonos, solo están planeando contracciones por valor de un 0./% de su producto. Pero todo esto pesa sobre el crecimiento. Las grandes economías avanzadas se apretaran en cerca del 1.9 por ciento de su producto este año.
En China estos factores – políticas de austeridad y débil recuperación global – ya se están sintiendo. El índice de adquisición de gerentes del HSBC muestra que la recuperación se ha parado y el producto fabril está comenzando a caer. La recuperación global, en cualquier caso, no será impulsada por este país todavía pobre.
La economía mundial se encamina a un periodo de políticas fiscales de austeridad y (si el crecimiento no despega) de políticas monetarias ultra flexibles. Los mercados de futuro implican que las tasas de interés de EE.UU. no subirán hasta el segunbdo trimestre del próximo año, y los inversores en esos mercados recientemente han tenido a ser sobre optimistas respecto a la recuperación.
La economía mundial puede salir a flote de este pantano, pero los gobiernos deben ser flexibles: los peligros apuntan hacia la caída. Podemos escapar otra ronda de recesiones, pero ya no lo podemos dar por descontado” (1)
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China; ¿Seguirá jalando de la cuerda Latinoaméricana?
La economía China ha sido el motor de la recuperación de los países latinoamericanos. Es el principal socio comercial, y el primer destino de las exportaciones de Chile y Brasil. China tiene tratados de libre comercio con Chile y Perú. Además, especialmente en los últimos tres años, el interés del país asiático por Latinoamérica y especialmente por Sudamérica se ha expresado en grandes inversiones. Entre 2005 y el primer trimestre de 2010, China ha invertido US$ 6 mil millones de dólares en empresas de la región.
Las señales de una desaceleración del crecimiento ha abierto el temor que tenga un impacto directo sobre los países latinoamericanos, y ya ha impactado el precio del cobre, que el segundo trimestre del año ya había retrocedido un 17%. Después de seguir una política monetaria expansiva, con crédito barato y fácil, que consiguió plenamente el objetivo de salir de la recesión que afectó a China el 2008, las autoridades del país asiático comenzaron a aplicar el freno a la economía sobrecalentada, con un crecimiento económico espectacular, pero que ha dado origen a ‘burbujas’ especulativas, en el mercado inmobiliario, y también de las finanzas. Si se produjera un estallido descontrolado, la economía china podría seguir el camino de los Estados Unidos en 2007, para evitarlo el gobierno del primer ministro Wen Jibao introdujo restricciones preventivas, con el objeto de conseguir una desaceleración controlada. Entre estas políticas se encuentran restricciones a los préstamos bancarios y a la compra de propiedades.
En el segundo trimestre de 2010, en julio, las importaciones chinas anotaron su tercera caída mensual consecutiva, la producción industrial se redujo más de lo esperado, y la expansión de la economía se redujo a un 10,3%., un crecimiento, sin embargo, de dos dígitos que muy pocas economía en el mundo pueden mostrar.
Una reducción controlada del crecimiento económico chino, tendría un efecto importante pero aún menor sobre las economías sudamericanas. Las exportaciones de Brasil totalizan un 10% de su PIB, de ellas las exportaciones a China representan un 15% de sus exportaciones totales. Para Chile las exportaciones representan un 40% de su PIB, y en México son el 30%, pero en este último caso su principal socio comercial siguen siendo los Estados Unidos. De hecho la importancia relativa en la región de la economía mexicana, es la principal causa que los Estados Unidos sigan siendo el primer socio comercial de Latinoamérica, con un 50% de las exportaciones.
Pero a la amenaza de ‘pequeña locomotora’ del comercio exterior con China, hay que sumar la desaceleración de la recuperación en Estados Unidos, y la amenaza de la segunda recesión en Europa, que en el mejor de los casos se evitará a cambio de décadas de crecimiento muy lento, y con alto desempleo.
“Las secuelas de la crisis de 2008 (…) se traducen en un mundo desarrollado, esto es EE.UU. Europa y Japón, con un problema de sobreendeudamiento muy grande, con fuertes problemas para crecer y una expectativa de mediano plazo de crecimiento bastante bajo. Hemos visto una recuperación cíclica de la economía mundial, pero, visto en detalle, se visualiza una segunda mitad del año y luego un periodo prolongado, de años, de crecimiento bajo. Los problemas del mundo desarrollado son profundos y no se van a resolver a corto plazo”. (2)
La espiral inflacionaria de los alimentos de 2008, y la crisis económica global, han provocado el aumento del número de personas sumidas en la pobreza extrema en todo el planeta. En países más desarrollados se ha llegado a hablar de “tercer mundialización” de sectores de la población.
A diferencia de las economías capitalistas desarrolladas, las ‘economías emergentes’ han mostrado un fuerte dinamismo en su recuperación posterior a partir de 2009. Esto ha provocado efectos importantes en la economía y la geo política mundial. No obstante, no hay que olvidar que los grandes consumidores finales están en los países capitalistas desarrollados.
Por otro lado, la crisis global ha dejado ver una sobreproducción de capitales, que al no encontrar nichos de inversión con la rentabilidad apetecida en el mundo desarrollado, ven amenazada incluso su calidad de capital. Así una masa de capitales se está reorientado hacia las economías emergentes.
Los ‘emergentes’ no tienen capacidad de reemplazar a escala mundial la demanda de EE.UU., Europa y Japón, y esto es un dato relevante, el motor de la economía capitalista es el lucro, y la realización de la ganancia capitalista no se produce hasta la venta y cobro de la producción de bienes y servicios.
El crédito, los instrumentos financieros derivados y de futuro, pueden cumplir un papel importante en la medida que al menos inicialmente disminuyen la incertidumbre y dinamizan los mercados con una promesa de pago futuro. En economías mercantiles los flujos se producen por intermediación del dinero, y la promesa de pago futuro, al mismo tiempo, también es dinero. Pero como toda forma de dinero, incluso el efectivo – la de mayor liquidez – descansa sobre la base de la confianza. Una base frágil, especialmente en épocas de turbulencia financiera y económica.
Pero incluso si se mantiene el dinamismo de las llamadas economía emergentes, lo que no está para nada garantizado si los principales mercados mundiales se mantienen deprimidos por largo tiempo, de hecho, ya hay acuerdo entre los analistas, que el crecimiento global se hará cada vez más lento, a medida que se agoten los resultados de las políticas monetarias expansivas que impulsaron la frágil recuperación.
Hay que recordar que el desempleo se mantiene alto, y que la salida de la recesión por parte de la gran mayoría de los países fue anunciada a partir de una base de comparación reducida por la caída anterior del producto. Aún así, el crecimiento en los países desarrollados ha sido muy bajo.
Europa, entre la crisis financiera y la austeridad recesiva.
A pesar de lo que dice la propaganda oficial, los responsables de la crisis de la deuda en Europa no son los trabajadores que supuestamente vivían con niveles de bienestar superiores a los que la economía podía asegurar los responsables. El punto de partida es el endeudamiento y el déficit fiscal producto de la conversión de las pérdidas privadas en deuda pública.
Las medidas de austeridad del gasto público, es decir recorte de las prestaciones sociales, disminución salarial, y extensión de la edad de jubilación, a una escala no vista desde la segunda guerra mundial, intentan contener la crisis financiera, pero a la vez tienen un carácter recesivo al deprimir la demanda.
Tras la salvada in extremis del default griego, el paquete de rescate atado a estas medidas han ganado un respiro a la Unión Europea, pero no aseguran que una ‘crisis griega’ no vuelva a repetirse en otros países, con economía de mayor tamaño, a una escala que hará muy difícil a los principales países de la Unión Europea acudir nuevamente al rescate .
China; ¿Seguirá jalando de la cuerda Latinoaméricana?
La economía China ha sido el motor de la recuperación de los países latinoamericanos. Es el principal socio comercial, y el primer destino de las exportaciones de Chile y Brasil. China tiene tratados de libre comercio con Chile y Perú. Además, especialmente en los últimos tres años, el interés del país asiático por Latinoamérica y especialmente por Sudamérica se ha expresado en grandes inversiones. Entre 2005 y el primer trimestre de 2010, China ha invertido US$ 6 mil millones de dólares en empresas de la región.
Las señales de una desaceleración del crecimiento ha abierto el temor que tenga un impacto directo sobre los países latinoamericanos, y ya ha impactado el precio del cobre, que el segundo trimestre del año ya había retrocedido un 17%. Después de seguir una política monetaria expansiva, con crédito barato y fácil, que consiguió plenamente el objetivo de salir de la recesión que afectó a China el 2008, las autoridades del país asiático comenzaron a aplicar el freno a la economía sobrecalentada, con un crecimiento económico espectacular, pero que ha dado origen a ‘burbujas’ especulativas, en el mercado inmobiliario, y también de las finanzas. Si se produjera un estallido descontrolado, la economía china podría seguir el camino de los Estados Unidos en 2007, para evitarlo el gobierno del primer ministro Wen Jibao introdujo restricciones preventivas, con el objeto de conseguir una desaceleración controlada. Entre estas políticas se encuentran restricciones a los préstamos bancarios y a la compra de propiedades.
En el segundo trimestre de 2010, en julio, las importaciones chinas anotaron su tercera caída mensual consecutiva, la producción industrial se redujo más de lo esperado, y la expansión de la economía se redujo a un 10,3%., un crecimiento, sin embargo, de dos dígitos que muy pocas economía en el mundo pueden mostrar.
Una reducción controlada del crecimiento económico chino, tendría un efecto importante pero aún menor sobre las economías sudamericanas. Las exportaciones de Brasil totalizan un 10% de su PIB, de ellas las exportaciones a China representan un 15% de sus exportaciones totales. Para Chile las exportaciones representan un 40% de su PIB, y en México son el 30%, pero en este último caso su principal socio comercial siguen siendo los Estados Unidos. De hecho la importancia relativa en la región de la economía mexicana, es la principal causa que los Estados Unidos sigan siendo el primer socio comercial de Latinoamérica, con un 50% de las exportaciones.
Pero a la amenaza de ‘pequeña locomotora’ del comercio exterior con China, hay que sumar la desaceleración de la recuperación en Estados Unidos, y la amenaza de la segunda recesión en Europa, que en el mejor de los casos se evitará a cambio de décadas de crecimiento muy lento, y con alto desempleo.
“Las secuelas de la crisis de 2008 (…) se traducen en un mundo desarrollado, esto es EE.UU. Europa y Japón, con un problema de sobreendeudamiento muy grande, con fuertes problemas para crecer y una expectativa de mediano plazo de crecimiento bastante bajo. Hemos visto una recuperación cíclica de la economía mundial, pero, visto en detalle, se visualiza una segunda mitad del año y luego un periodo prolongado, de años, de crecimiento bajo. Los problemas del mundo desarrollado son profundos y no se van a resolver a corto plazo”. (2)
La espiral inflacionaria de los alimentos de 2008, y la crisis económica global, han provocado el aumento del número de personas sumidas en la pobreza extrema en todo el planeta. En países más desarrollados se ha llegado a hablar de “tercer mundialización” de sectores de la población.
A diferencia de las economías capitalistas desarrolladas, las ‘economías emergentes’ han mostrado un fuerte dinamismo en su recuperación posterior a partir de 2009. Esto ha provocado efectos importantes en la economía y la geo política mundial. No obstante, no hay que olvidar que los grandes consumidores finales están en los países capitalistas desarrollados.
Por otro lado, la crisis global ha dejado ver una sobreproducción de capitales, que al no encontrar nichos de inversión con la rentabilidad apetecida en el mundo desarrollado, ven amenazada incluso su calidad de capital. Así una masa de capitales se está reorientado hacia las economías emergentes.
Los ‘emergentes’ no tienen capacidad de reemplazar a escala mundial la demanda de EE.UU., Europa y Japón, y esto es un dato relevante, el motor de la economía capitalista es el lucro, y la realización de la ganancia capitalista no se produce hasta la venta y cobro de la producción de bienes y servicios.
El crédito, los instrumentos financieros derivados y de futuro, pueden cumplir un papel importante en la medida que al menos inicialmente disminuyen la incertidumbre y dinamizan los mercados con una promesa de pago futuro. En economías mercantiles los flujos se producen por intermediación del dinero, y la promesa de pago futuro, al mismo tiempo, también es dinero. Pero como toda forma de dinero, incluso el efectivo – la de mayor liquidez – descansa sobre la base de la confianza. Una base frágil, especialmente en épocas de turbulencia financiera y económica.
Pero incluso si se mantiene el dinamismo de las llamadas economía emergentes, lo que no está para nada garantizado si los principales mercados mundiales se mantienen deprimidos por largo tiempo, de hecho, ya hay acuerdo entre los analistas, que el crecimiento global se hará cada vez más lento, a medida que se agoten los resultados de las políticas monetarias expansivas que impulsaron la frágil recuperación.
Hay que recordar que el desempleo se mantiene alto, y que la salida de la recesión por parte de la gran mayoría de los países fue anunciada a partir de una base de comparación reducida por la caída anterior del producto. Aún así, el crecimiento en los países desarrollados ha sido muy bajo.
Europa, entre la crisis financiera y la austeridad recesiva.
A pesar de lo que dice la propaganda oficial, los responsables de la crisis de la deuda en Europa no son los trabajadores que supuestamente vivían con niveles de bienestar superiores a los que la economía podía asegurar los responsables. El punto de partida es el endeudamiento y el déficit fiscal producto de la conversión de las pérdidas privadas en deuda pública.
Las medidas de austeridad del gasto público, es decir recorte de las prestaciones sociales, disminución salarial, y extensión de la edad de jubilación, a una escala no vista desde la segunda guerra mundial, intentan contener la crisis financiera, pero a la vez tienen un carácter recesivo al deprimir la demanda.
Tras la salvada in extremis del default griego, el paquete de rescate atado a estas medidas han ganado un respiro a la Unión Europea, pero no aseguran que una ‘crisis griega’ no vuelva a repetirse en otros países, con economía de mayor tamaño, a una escala que hará muy difícil a los principales países de la Unión Europea acudir nuevamente al rescate .
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España, un enfermo en Europa.
Después de dos años de crisis, las consecuencias del estallido de la burbuja inmobiliaria ha vuelto a amenazar la estabilidad del sistema financiero y ha forzado la concentración de la banca hipotecaria, las Cajas de Ahorro regional. Dejando al descubierto de paso que en los balances de la banca se esconden muchas pérdidas que se presentan maquilladamente como activos, pero que en algún momento tendrán que transparentarse.
Esta situación, claro no es privativa de España, y ha ralentizado el crédito interbancario. También en Estados Unidos muestran problemas, las cifras económicas muestran un debilitamiento del crecimiento de la mano con el agotamiento de los paquetes de estímulo fiscal, hay una recuperación débil de la demanda de crédito, asociados a una recuperación por debajo de lo esperado del desempleo y expectativas pesimistas de los consumidores.
España, un enfermo en Europa.
Después de dos años de crisis, las consecuencias del estallido de la burbuja inmobiliaria ha vuelto a amenazar la estabilidad del sistema financiero y ha forzado la concentración de la banca hipotecaria, las Cajas de Ahorro regional. Dejando al descubierto de paso que en los balances de la banca se esconden muchas pérdidas que se presentan maquilladamente como activos, pero que en algún momento tendrán que transparentarse.
Esta situación, claro no es privativa de España, y ha ralentizado el crédito interbancario. También en Estados Unidos muestran problemas, las cifras económicas muestran un debilitamiento del crecimiento de la mano con el agotamiento de los paquetes de estímulo fiscal, hay una recuperación débil de la demanda de crédito, asociados a una recuperación por debajo de lo esperado del desempleo y expectativas pesimistas de los consumidores.
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Notas
[1] Financial Times Editorial, "Recession is still a looming menace". London. 3 de Julio 2010. La traducción es nuestra.
[2] Entrevista al economista José Luís Daza. Diario Financiero. Santiago de Chile. 19 de julio 2010.
[2] Entrevista al economista José Luís Daza. Diario Financiero. Santiago de Chile. 19 de julio 2010.
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