Mostrando entradas con la etiqueta balance revolucion cubana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta balance revolucion cubana. Mostrar todas las entradas

Cuba - Corrupción + corrosión = contrarrevolución

Posted by Nuestra publicación: on martes, septiembre 17, 2013

Fuente: 
Autor(es): Fernández García, Roberto
Fernández García, Roberto . Jurista y profesor de Derecho (Jubilado). Integrado a la defensa de la revolución cubana desde la adolescencia, en 1959, y hasta hoy. Narrador y poeta. A partir de enero de 2009 ha publicado varios artículos periodísticos de corte crítico sobre la actual situación económico-social cubana, a causa de los errores cometidos y su necesaria rectificación, todos en el sitio Web de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba. www.uneac.org.cu

Según el Diccionario Enciclopédico Pequeño Larousse, corrupción es la acción y efecto de corromper. Y el verbo corromper se define como echar a perder, pudrir, viciar, pervertir, sobornar, cohechar. Si en lo social dicha combinación pudiera expresarse en los términos de una ecuación algebraica, podríamos decir que C+C’=C/R.
En Cuba se conoce a la corrupción desde tiempos de la colonia, cuando los funcionarios españoles se aprovechaban de sus cargos para enriquecerse pues, pese a la excesiva centralización de los controles y lo pormenorizado de las leyes coloniales, muchos se las arreglaban para de evadir el sinnúmero de filtros fiscales que la legislación imponía, animados por aquella justificación convertida luego en refrán popular: Las órdenes del Rey se respetan, pero no se cumplen.
Los cuatro años de la primera intervención yanqui (1898-1902) fueron una maestría para los burócratas criollos, que recibieron clases magistrales de las autoridades intervencionistas. Posteriormente, durante los 57 años de la república mediatizada, las más descollantes lumbreras en materia de corrupción, lograron títulos de doctores. El último cuarto del pasado siglo y los primeros años del actual han sido pródigos en escandalosos hechos de corrupción administrativa en casi todos los países latinoamericanos, protagonizados en su mayoría por sus propios gobernantes. Y a partir de la actual recaída de la crisis general del sistema capitalista, hasta el más lerdo observador habrá quedado boquiabierto más de una vez al conocer los multimillonarios fraudes financieros protagonizados por los más encumbrados personajes de las finanzas, hasta en la propia sede del imperio. No obstante, nada de esto resulta extraño.
 Lo que sorprende y preocupa a los cubanos es la corrupción entre nosotros; un país en el que, desde el mismo triunfo revolucionario de 1959, la honestidad, la dignidad y la entrega desinteresada han sido ejemplos para los cubanos, y para el mundo entero. Sin embargo, al parecer, en algún punto del camino penetró en nuestras filas la mala yerba de la corrupción. O tal vez no fuimos capaces de arrancar de raíz sus troncos que hoy renacen, se multiplican y propagan. Por tales razones este fenómeno merece ser analizado bajo microscopio para determinar sus componentes, las causas y condiciones que favorecen su desarrollo, y establecer sus interconexiones y consecuencias.
La corrupción parece ser producto de la suma de dos elementos: uno de tipo económico y el otro axiológico. Lo económico se traduce en lo material, en la necesidad real o ficticia de obtener beneficios materiales con ánimo de lucro. Y el axiológico se pone de manifiesto en la falta de valores espirituales, o la pérdida de los mismos, lo cual borra las barreras en el mundo interior del sujeto, haciendo que el factor material prevalezca sobre la conciencia para convertirse en un antivalor que, a la larga, se erige en el rector de la conducta humana.
En la realidad cubana contemporánea existen una serie de condiciones, en parte continuidad histórica y en parte situacionales, que hicieron renacer la corrupción y favorecieron que se convirtiera en una manera alternativa de resolver los problemas materiales y, a veces, hasta en una necesidad para la existencia, cuya importancia y generalización en muchos casos ha llegado a limar aristas morales en una práctica en la cual se han deseducado gran parte de las actuales generaciones, con el consiguiente deterioro del sistema de valores subjetivos y las consecuencias colaterales que ello conlleva, todo lo cual se incrementa de una generación a otra para contribuir al desmoronamiento ideológico de un importante segmento de la gente joven.
De este fenómeno social con raíces históricas lo que más preocupa es su variante moderna, lo cual parece ser una rápida mutación viral altamente infecciosa que, paradójicamente, pudiera ser el resultado de violaciones doctrinales y de una deformación aparecida en las últimas cinco décadas al calor del paternalismo, la falta de exigencia y control, así como el reconocimiento, expreso o tácito, de muchísimos derechos indebidamente otorgados; todo lo cual ha devenido una especie de  absurda ley no escrita que, de una u otra forma, ha terminado por moldear la conciencia y la conducta de un importante sector de la población cubana actual.
Desde el mismo triunfo revolucionario de 1959, el Gobierno Revolucionario atendió de manera priorizada al reclamo de justicia social del pueblo, como parte del programa que la Revolución ponía en marcha, entre el cual se encontraba el derecho al trabajo. Desde entonces, la no aplicación del principio socialista de distribución parece haber comenzado a minar la conciencia de los trabajadores, debido a que el salario era igual para todos, sin importar cuánto aportara cada cual. Como consecuencia de ello, tampoco fue posible enraizar en éstos la convicción de que eran codueños de los medios de producción. Pero en aquellos momentos, por razones obvias, la mayoría de nosotros no podía percatarse del error. Eran los tiempos de la efervescencia revolucionaria, de las masas enardecidas por la lucha, de la confianza ciega en que todo cuanto se hacía en beneficio del pueblo estaba bien hecho. También fue aquel el momento en el que la mayoría aplaudimos la estatización de la pequeña propiedad privada, convencidos de que ello impediría la supervivencia del capitalismo, sin comprender que con ello se creaban condiciones para su reproducción.
Las consecuencias de esos dos factores no se hicieron sentir en lo ideológico mientras las generaciones que hicieron la Revolución y las que nos integramos para defenderla fuimos la mayoría; como tampoco se notaba el costo económico de nuestros errores, pues el suministro de la URSS mitigaba los efectos del bloqueo. Sin embargo, bajo nuestros propios pies comenzaban a gestarse algunos factores que, a la larga, llegarían a integrarse a la funesta fórmula C+C=C/R. La falta de exigencia y de control en la economía, así como la falta de la debida estimulación al trabajo, condujeron al relajamiento de la disciplina laboral. Ello fue diluyendo en muchos la convicción de que los medios de producción eran del pueblo, para dar paso a la idea de que eran del Estado, lo que con el tiempo se llegó a entender como de nadie. Esta falla económica provocó una consecuencia ideológica que devaluó la importancia del papel y lugar del sujeto en el centro laboral, al no sentirse partícipe de su propiedad, y desinteresarse de ellos, de su conservación, cuidado y aumento de la productividad. Al propio tiempo la indisciplina laboral no quedó encerrada en los centros laborales. Esta tendencia negativa creció y se fortaleció abonada por las nuevas condiciones surgidas a partir del derrumbe del Campo Socialista. Formando parte de los crecientes antivalores de trabajadores de todos los sectores, estas desviaciones se instalaron en las familias, contaminó a los niños y adolescentes; formó parte del barrio y la comunidad. En poco tiempo esa quiebra de valores pasó a integrarse como una manera de pensar; que llevó a conformarnos con lo poco y malo que teníamos, y se puso de manifiesto en el escaso o ningún esfuerzo del trabajador que devengaba un salario por aportar determinada producción o servicio y no cumplía con su deber por falta de estimulación material.   
La indisciplina y el desinterés penetraron incluso en las escuelas, llevadas tanto en la conciencia de los alumnos como en la de muchos maestros y profesores que tampoco veían remunerados sus esfuerzos, por lo que muchos docentes desertaron del sector en busca de empleos mejor remunerados.     
Desde los tiempos de los sesentas, los setentas y parte de los ochentas, la disminución de los niveles de exigencia, plagados de una combinación de paternalismo, esquematismo y burocratismo que rayaba en la indolencia, afectó incluso hasta el papel de las autoridades policiales y las sanciones impuestas por los Tribunales; dando lugar al aumento de las conductas antisociales y delictivas. Se pusieron de moda las indisciplinas sociales en todas sus manifestaciones, la guapería de barrio y la vagancia, así como muchas contravenciones y delitos de menor cuantía y baja peligrosidad social, cuya repercusión muchas veces se trataba de disminuir a base de bajar los indicadores estadísticos. ¡Milagros de las matemáticas! 
Unido a lo anterior, el incremento del bloqueo y su real incidencia negativa en la satisfacción de las necesidades de la población durante dos décadas de crisis económica, ha jugado un nefasto papel en cuanto a la pérdida de valores, base esencial de la corrupción que nos afecta, al operarse un lógico descenso del nivel de vida al cual nos habíamos acostumbrado artificialmente sin respaldo de la producción, gracias a los créditos blandos e infinitos de la URSS. En tales condiciones las dificultades que la gente enfrenta se han podido “atenuar” por la falta de remilgos en la utilización de los recursos estatales, una vez arraigado el concepto de que “son del Estado”. Esta manera de pensar, por más deshonesta que resulte, de una u otra manera está presente a diario en todas partes, y nos afecta a todos por igual, ya que la respuesta del mercado no responde a las necesidades, y de alguna manera debemos dar solución al sinnúmero de problemas que impone la vida diaria.
No existe sector de la producción y los servicios que no se haya visto afectado en estos tiempos por la corrupción. Después que el paternalismo nos enseñó y la indolencia facilitó “resolver” muchas de las cosas necesarias en los centros de trabajo estatales, las personas encargadas de administrar esos bienes no sólo han “resuelto” determinados problemas a algunos trabajadores, autorizados por los niveles superiores”, y por tanto “legales”; sino que han “resuelto” los suyos propios y los de sus familiares y amigos. Pero para ello, por más jefe que sea la persona, de hecho contrae deudas con los subordinados que participan en la realización del “acto de caridad”; quienes también tienen problemas y, por tanto, hay que darles acceso a lo que necesitan. Esta manera de actuar se ha convertido en una cadena que nos afecta no sólo en el orden económico. Sus mayores estragos se registran en la esfera moral.
El ejemplo de actuación como método de educación ha tomado un significado inverso. Es decir, el surgimiento de antivalores. La vía para “resolver” los problemas individuales depende del nivel de acceso que determinados trabajadores tengan a los bienes estatales, a partir de las funciones que realizan y al grado de confianza que el jefe deposite en ellos, lo cual los hace “confiables e idóneos” para los cargos en los que se desempeñan.
Asimismo, otro importante método de educación, la crítica constructiva y honesta, constituye un estorbo inadmisible para los fines de la burocracia corrupta. Por ello la filosofía que impera y gana adeptos por todas partes es no buscarse problemas. Para ganarse el favor de ciertos jefes hay que complacerlos y “ayudarlos”. En no pocos casos esa es una manera infalible de ascender y llegar a tener suficiente poder y recursos para “resolver” todos los problemas propios.
Esta práctica se ha convertido en un verdadero problema que también nos afecta en lo jurídico y lo político, en la misma medida en que innumerables funcionarios ubicados en todos los escalones de dirección administrativa se encuentran entrelazados entre sí a partir de estas y otras ilegalidades, lo cual incide directamente tanto en la violación de la legalidad y el menosprecio de los bienes del Estado, como en la promoción de los funcionarios. Quienes actúan de esta manera se ocupan de que los subordinados que acceden a cargos de dirección sean confiables e incondicionales a sus fines personales, mecanismo que poco a poco ha hecho vulnerable a todo el sistema, permitiendo que el acomodamiento y el oportunismo se transformaran en prácticas cada vez más generalizadas.
De hecho, al ascender a quienes no lo merecen, se otorgan estímulos inmerecidos, tanto por el acceso a cargos mejor remunerados como por los privilegios que entrañan. Así se desconoce otro importante método de educación: el estímulo, el cual debe ser merecido y acorde a los resultados de trabajo y los méritos laborales. Al mismo tiempo dicho método también adquiere un resultado inversamente proporcional y se convierte en un antivalor. Sin embargo, esos elegidos no son todos los trabajadores. Una gran mayoría no tiene tanta suerte. Por lo que gran parte “resuelve” sus problemas mediante el hurto, la apropiación indebida y el desvío de recursos, como los califica nuestro Código Penal. Tampoco el verbo “resolver” significa siempre que el trabajador necesite para su uso el producto que sustrae. Basta que el mismo sea de gran demanda en la calle, lo cual da acceso al dinero, mágica fórmula para “resolver” todo tipo de problemas, para que siempre aparezca alguien que lo ponga a la venta en el mercado subterráneo. Este procedimiento abastece a un enorme sector marginal, integrado por  delincuentes de toda laya que medran en las ciudades de todo el país, integrado mayoritariamente por personas jóvenes, de ambos sexos, física y mentalmente sanos.  La práctica continuada de esta manera de vivir y lo “exitoso” de la misma, resulta una perniciosa propaganda a favor de la corrupción, cuyo ejemplo admiran y tratan de imitar no pocos jóvenes.
La falta de estimulación económica al trabajador y la pérdida de la identidad con los medios de producción han minado el amor al trabajo; pero al mismo tiempo se ha generalizado la tendencia a alcanzar puestos cómodos y lucrativos en el mundo de la burocracia. Ese segmento privilegiado constituye otro “paradigma” que nuestros muchachos envidian y aspiran a alcanzar, cuyo ejemplo tienen al alcance de la mano, con las indudables ventajas materiales de que el mismo goza. La burocracia no desvía recursos de las fábricas ni almacenes. Dispone de ellos por “derecho propio”, y constituye una casta que poco a poco ha devenido hereditaria. El acceso a todo lo que la población no tiene, está en manos de la burocracia, la que se interrelaciona en una compleja madeja que todo lo puede y lo tiene, cada vez más alejada de los intereses y necesidades del pueblo. Ese poder casi ilimitado está garantizado por la trama que la conforma, pues los vínculos de colaboración entre los burócratas aseguran la ayuda mutua, y frente a cualquier descalabro siempre aparece una mano que levanta al caído y lo coloca en otro cargo que le permita continuar gozando privilegios.
La corrosión es el corolario y la consecuencia inevitable de la corrupción. El acomodamiento actúa sobre la conciencia, reblandeciéndola, y siempre va a desarrollar el egoísmo, el individualismo y la avaricia, cualidades inherentes a las ansias de riqueza. Se crea de esa manera un sentimiento de casta especial, que los hace aparecer por encima de los demás. Es decir, se piensa y se actúa en dependencia de cómo se vive y para qué se vive, para decirlo en términos marxistas. A la corta o a la larga, la corrosión de los valores que la corrupción provoca acerca al sujeto a los intereses capitalistas, pues, de hecho, el modo de vida que llevan él y su familia no es otra cosa que eso.
El nivel de vida que la suma de ambos factores posibilita es el ejemplo nocivo que recibe la juventud y la hace preguntarse para qué sirven los estudios, el sacrificio y la entrega al trabajo, si los que se desgastan estudiando y  trabajando nada tienen; mientras aquellos que, estudiaran o no, de una u otra manera viven del trabajo ajeno, son quienes todo lo tienen. Al final, el producto de esa suma no es otra cosa que la adopción de la ideología burguesa que avanza lentamente y contamina a la sociedad, en particular entre a la juventud, la adolescencia y los niños.
La violación continuada del principio de distribución socialista y la escasa o nula condición de los trabajadores como codueños de la empresa, impidió la identificación de éstos con los medios de producción. Ello vició la disciplina consciente y condujo a la deformación ideológica, impidiendo el perfeccionamiento de un esquema de valores coherente con los intereses de la construcción socialista. Asimismo la falta de análisis crítico de nuestros propios errores y el triunfalismo que nos acompaña, del cual la prensa oficial es partícipe, impidieron rectificar a tiempo los errores y utopías, haciendo con frecuencia de ellas verdaderas apologías, al presentarlas como grandes logros.
Como resultado de todo esto, no pudimos generalizar la naciente conciencia social socialista en el relevo generacional. Todo lo contrario: los remanentes de la vieja conciencia social subyacen en la mentalidad de la gente, al no haberse agotado aun las fuerzas productivas anteriores. Así renació, reverdeció y creció la vieja conciencia social burguesa, que ahora intenta florecer y parir sus venenosos frutos. De manera que la prisa por avanzar lo más rápido posible en menor tiempo parece habernos llevado por un camino equivocado que ahora amenaza con hacernos volver al punto de partida. O tal vez a algo peor. Revertir esta compleja situación no va a ser tarea fácil. Confío en que la actual ola de cambios sociales que recorre la América Latina, la aplicación de nuevas concepciones para la edificación socialista en los países subdesarrollados, y la combinación final de todo esto con la presente agudización de la crisis general del capitalismo, unido a las consecuencias sociales y políticas que, indudablemente, va a provocar la misma en los principales centros del imperialismo mundial, y contando con la acción consciente de los verdaderos comunistas cubanos y la acertada dirección política y económica del país, nos posibiliten las condiciones, las formas, métodos y vías adecuadas para rectificar el rumbo y retomar el camino correcto, para que la Revolución siga siendo tal en manos de las futuras generaciones de cubanos. Espero que así sea, y poder contribuir con mi esfuerzo, y el de ustedes, a que el porvenir sea el que siempre hemos soñado para Cuba y el mundo: la edificación de la sociedad socialista.


Escrito y enviado por el autor para Herramienta.

Cuba - La revolución cubana en una encrucijada

Posted by Nuestra publicación: on miércoles, mayo 04, 2011

Guillermo Almeyra *

Revista Herramienta

http://www.herramienta.com.ar/

Para el gobierno cubano y -los partidarios del llamado socialismo real, o sea, del sistema económico, político y social imperante en la ex Unión Soviética y en los países de Europa oriental o en China y Viet Nam- Cuba es socialista desde los años 60, cuando así la declaró por radio Fidel Castro. Para los enemigos de Cuba y del socialismo, en los gobiernos y en el sistema capitalista mundial, también lo es (como lo era la Unión Soviética) pero por obvias razones de propaganda antisocialista, o sea, para identificar el socialismo -que según Marx sería el reino de la democracia y la abundancia y de la agonía del Estado como poder por sobre los ciudadanos- con la escasez, el partido único, la fusión de éste con el aparato estatal, el decisionismo vertical desde el vértice de la burocracia estatal-partidaria. En cambio, para la ultraizquierda, que sólo conoce el blanco y el negro y se guía por el todo o nada, el carácter de clase del régimen existente en Cuba es igualmente claro: Cuba no sólo sería capitalista sino que también imperaría en ella "la dictadura de los hermanos Castro", apoyada en una burocracia totalitaria.[i]

LEER MAS...

50 años de la Revolución Cubana

Posted by Nuestra publicación: on viernes, enero 23, 2009

Fin a las sanciones! Por una democracia de trabajadores para defender y extender los beneficios sociales!

Marcus Kollbrunner, Socialismo Revolucionario, CIT en Brasil.

21 de enero del 2009.



La celebración de los 50 años de la Revolución Cubana ocurre en un contexto de crisis profunda de la economía mundial, que coloca a la orden del día la necesidad de una alternativa al capitalismo.


Las conquistas de la Revolución Cubana, como los sistemas de salud y de educación, ambos de primera clase, todavía se destacan como un faro en el continente donde el caos creado por el ataque neoliberal ha dejado a la mayoría de la población en la miseria.

Pero el futuro sigue siendo incierto. Muchos especulan sobre la posibilidad de Cuba de seguir la “vía china” y abrirse a una restauración del capitalismo, sobre todo ahora que Fidel Castro no está desempeñando el mismo papel central.

El carácter específico de la Revolución Cubana

El Día de Año Nuevo de 1959, el odiado dictador Batista, huyó de Cuba, dos años después que un pequeño grupo encabezado por Fidel Castro y el Che Guevara desembarcó en la isla y comenzó una guerra de guerrillas en el campo. Su guerrilla nunca tuvo más de 3.000 combatientes en sus filas, pero la dictadura estaba tan podrida que esto fue suficiente para derrocarla.

La revolución cubana es un ejemplo que muestra que el capitalismo puede ser derrocado, incluso en un país pobre, pero también es un ejemplo de las limitaciones impuestas por el aislamiento y la influencia del estalinismo

Fidel Castro y otros en la dirección del Movimiento 26 de julio venían del Partido Ortodoxo, un movimiento nacionalista radical. También había comunistas en este movimiento, como el hermano de Fidel, Raúl y el Che Guevara. El programa del Movimiento 26 de julio no iba más allá de exigir el fin de la dictadura y la implementación de la democracia y reformas sociales, y no planteaba la abolición del capitalismo.


Los planes de Fidel Castro de reformas sociales chocaron de inmediato con los intereses de las empresas de EE.UU., que controlaban totalmente la economía cubana, y que no querían pagar impuestos o distribuir sus riquezas extraídas con ayuda de la dictadura. El nuevo gobierno respondió nacionalizando los activos de las empresas estadounidenses, dando al gobierno el control casi total de la economía. La respuesta del gobierno de EE.UU. fue tratar de derrocar al joven régimen y luego aplicar un severo embargo. Para evitar el aislamiento, Cuba buscó el apoyo de la Unión Soviética.


Rápidamente el sistema capitalista fue abolido en Cuba y la economía se estaba llevando a cabo en virtud de un plan. Pero, en contraste con la Revolución Rusa en 1917, la clase obrera en Cuba no desempeñó un papel independiente y consciente en la revolución de 1959. En cambio, el nuevo régimen siguió el modelo del sistema estalinista de control burocrático, patrocinado por Moscú.

A pesar de eso, el régimen cubano siempre gozó de apoyo popular, gracias a las mejorías implementadas, en las fauces del bloqueo de EE.UU., en virtud de una economía planificada, lo que dio una idea de lo que sería posible en el socialismo.


El régimen de Castro nunca llegó al mismo nivel de represión y crímenes de Stalin o Mao. A pesar de ello, se fue implementando un sistema dirigido de arriba hacia abajo, donde sólo un partido era permitido.


Para que una economía planificada funcione efectivamente, es necesario el control democrático y la gestión de los trabajadores, pero también la propagación de la revolución a otros países, para que sea posible realizar una división internacional del trabajo que no sea basada en la explotación. El peso muerto de la burocracia sobre la economía planificada conduce a una mala gestión, despilfarro y corrupción.

El colapso del Estalinismo

El colapso del estalinismo en la Unión Soviética y Europa oriental tuvo un efecto devastador sobre la economía cubana. El bloque estalinista correspondía al 80% del comercio exterior de Cuba y la ayuda de la Unión Soviética era muy importante para su economía. Entre 1990 y 1993, el PIB de Cuba cayó un 34%. Esto implicó enormes sacrificios a la población, con escasez de casi todos los bienes de consumo. Cuba se vio obligada a cambiar su base industrial del azúcar por el turismo, y abrir su economía para ciertas inversiones extranjeras.


Otra medida fue la implementación del dólar para uso doméstico, algo que estaba vinculado al desarrollo de la industria turística. Esto llevó a una diferenciación social entre aquellos que tenían acceso a dólares y, por tanto, podían ir a las tiendas en dólares con muchas mercancías almacenadas; en comparación con los que recibían salarios estatales regulados y pagados en pesos. Esas, y otras medidas, llevaron a un crecimiento del sector privado. En 2006, el 78% de la fuerza de trabajo era contratada por el sector público, frente al 22% en el sector privado. En 1981, la proporción de empleo en el sector público era el 91,8%, y sólo el 8,2% en el sector privado.


Actualmente en el sector turístico, 13 empresas extranjeras administran 62 hoteles en la isla. Pero ha habido también inversiones extranjeras en otros sectores, como telecomunicaciones y minería.

Sin embargo, el sistema capitalista no se ha restablecido, al igual que en Europa oriental y la Unión Soviética. La economía estatal y planificada todavía predomina. Esto ha significado que las importantes conquistas sociales de la revolución pudieran mantenerse. No es difícil ver los efectos de esto para la población. En Rusia, después de la desintegración de la Unión Soviética y la restauración del capitalismo en la década de 1990, la esperanza de vida se redujo a 56 años, 20 años inferior a la de Cuba!


En los últimos años la economía cubana se ha recuperado parcialmente. El acceso al petróleo barato de Venezuela, a cambio de miles de médicos cubanos que operan en Venezuela, el crecimiento del turismo y del crecimiento en el comercio con el resto del mundo, han desempeñado un papel importante. Los ingresos de los médicos cubanos en el extranjero, no sólo en Venezuela, es la más importante fuente de divisas, y el país también tiene una creciente industria de bio-tecnología.


El ritmo de las reformas del mercado se ha desacelerado y, en algunos casos, se ha invertido. En 2004, el dólar se prohibió en el mercado interior, pero fue reemplazado por el "peso convertible". El rol de Fidel Castro en este período fue de frenar las reformas pro-mercado, mientras que Raúl Castro es considerado como más abierto al mercado. La seria enfermedad de Fidel Castro, en 2006, cuando Raúl se hizo cargo del timón, provocó una gran cantidad de especulaciones sobre lo que pasaría cuando muriera Castro.


Evidentemente, hay una capa dentro de la burocracia gobernante que es atraída por la llamada "vía china", donde las reformas pro-mercado se combinan con un continuo control del poder por el partido comunista.


Cuando Raúl Castro asumió formalmente la Presidencia en febrero del 2008, habló de la necesidad de abolir los reglamentos innecesarios, permitiendo más "iniciativas privadas" en la agricultura, y una abolición de los salarios igualitarios. En marzo de 2008, fue liberada la venta de reproductores de DVD, teléfonos móviles y micro computadores.

Baja productividad

Un problema para la economía cubana es la baja productividad en el sector agrícola. La mitad de las tierras de cultivo, todas de propiedad estatal, están ociosas. Así, la isla que podría ser autosuficiente en alimentos se ve obligada a importar del 60-80% de los alimentos que consume. Raúl ha dicho que a los agricultores privados se les dará el derecho a utilizar parcelas de tierras estatales, a fin de estimular la producción de alimentos.

Raúl también anunció que reducirá el enorme aparato burocrático, incluso sus privilegios. Los viajes oficiales internacionales se reducirán a la mitad y los beneficios a vacaciones de los funcionarios también se reducirán. Sin embargo, los beneficios sociales de la población también se cortarán. El 27 de diciembre de 2008, el Parlamento cubano aprobó una reforma al sistema de pensiones que eleva la edad de jubilación en cinco años, a 60 años para las mujeres y 65 años para los hombres. En el mismo período de sesiones, Raúl anunció que en enero del 2009, propondrá una nueva reforma laboral, que aumenta las diferencias entre los salarios, vinculándolos a la productividad.

El 6 º Congreso del Partido Comunista se ha planificado para este año. Raúl quiere que el Congreso debata sobre "cambios conceptuales y estructurales". La suma de todos estos cambios será una creciente brecha económica dentro de la sociedad cubana, que amenaza romper la cohesión social actual. Existe una presión, sobre todo en la generación más joven, en el sentido de abolir las normas burocráticas y tener una sociedad más abierta. El 73% de la población cubana nació después de la revolución y no tienen la misma vinculación emocional con la revolución y el régimen.


Raúl Castro ha alentado debates más abiertos públicos, incluso a pesar de no estar considerando el abandono del sistema de partido único. A principios de 2008 hubo un debate en una de las universidades de Cuba entre el vocero del parlamento, Ricardo Alarcón, y los estudiantes. Un video del debate se extendió por Internet. Uno de los estudiantes preguntó:


"¿Por qué el comercio al por menor en todo el país implementó el uso del peso convertible, cuando a nuestros trabajadores y campesinos se les paga en pesos ordinarios que valen 25 veces menos? Usted necesita tres días para ganar lo suficiente para comprar un cepillo de dientes."


El estudiante también preguntó por qué se limitan los viajes, ya que a el le gustaría visitar el lugar donde el Che Guevara fue asesinado.

La cuestión es si este tipo de crítica será utilizada por el ala pro-capitalista de la burocracia para sus propios fines, o si será posible construir una izquierda socialista coherente en Cuba.


Nuevos problemas económicos

El año pasado, Cuba sufrió con la devastación de tres huracanes. Los daños ascendieron a un total de casi 10 billones de dólares americanos, equivalente al 20% del PIB. Más de medio millón de hogares fueron destruidos o dañados, y muchos cultivos fueron destruidos. Según Raúl Castro, al país le tomará 3 a 6 años superar esto.

El conjunto de la economía creció considerablemente más lento durante el año 2008, con un crecimiento del PIB del 4,3%, frente al objetivo de un 8%, y con un crecimiento del 7,5% en 2007. Además de los efectos de los huracanes, el país sufrió de un aumento en los precios de los alimentos, al mismo tiempo que el precio de su principal producto de exportación, el níquel, se redujo drásticamente. Esto condujo a un aumento del 70% en su déficit comercial.


La crisis económica internacional también ha llevado a una reducción de las inversiones extranjeras. La empresa minera canadiense, Sherritt International, decidió aplazar las inversiones en el aumento de la capacidad en la extracción de níquel. Telecom Italia ha anunciado que venderá su participación en la compañía de telecomunicaciones de Cuba, Etecsa. Sólo el sector turístico ha logrado mantenerse fuerte, rompiendo un nuevo récord en 2008, con 2,35 millones de visitantes. Cuba tiene petróleo barato de Venezuela, pero la fuerte caída de los precios del petróleo hará más difícil para Venezuela ser tan generoso en el próximo período.

¿Una nueva esperanza con Obama?

Existe una creciente presión sobre el nuevo presidente de EE.UU. en el sentido de levantar el bloqueo contra Cuba que ha estado en vigor desde 1962. En junio del año pasado, la Unión Europea levantó las sanciones políticas contra Cuba, normalizando las relaciones diplomáticas que estaban cortadas desde 2003, a pesar de las protestas de EE.UU.


Cuba también ha sido más integrada en los diferentes foros gubernamentales de América Latina. Durante la cumbre de presidentes latinoamericanos en Brasil a mediados de diciembre, se plantearon nuevas demandas a los EE.UU. para poner fin al bloqueo. Evo Morales, presidente de Bolivia, incluso propuso que todos los países deberían amenazar con cortar relaciones diplomáticas con los EE.UU. si Obama no ponía fin al embargo antes de la cumbre de la OEA (Organización de Estados Americanos) en abril. Cuba también fue admitida en el Grupo de Río (organización de Estados de América Latina y el Caribe creado en 1986 como un organismo alternativo a la Organización de Estados Americanos dominada por los Estados Unidos).


La Asamblea General de la ONU votó en octubre por 17 años consecutivos una resolución exigiendo el fin del bloqueo contra Cuba. EE.UU. sólo tuvo el apoyo de Israel y Palaos, mientras que 185 países votaron a favor.

El apoyo al embargo en los EE.UU. también está disminuyendo, sobre todo entre la segunda generación de cubano-americanos. Según un reciente sondeo de opinión por el Instituto de Investigación de Opinión Pública de la Universidad Internacional de Florida, el 55% de los cubano-estadounidenses están ahora en contra del embargo. Un 66% están a favor del levantamiento de las restricciones a los viajes a Cuba, y el 65% están en contra de la limitación de las remesas a las familias en Cuba. Un 23% cree que el embargo está funcionando mal, mientras que el 56% piensa que ha fracasado completamente.


La BBC habló con Carlos Saladrigas, un cubano-americano de 60 años de edad de Miami. Que votó republicano toda su vida, pero que en la última elección presidencial de EE.UU. ha optado por Obama.

"Usted no tiene que ser muy inteligente para llegar a la conclusión que después de 50 años de intentar algo que no ha funcionado, quizás es el momento de probar algo nuevo", dice.

Él piensa que la mejor manera de cambiar a Cuba es permitiendo a los cubano-estadounidenses visitar la isla en calidad de "agentes de cambio".


Obama dijo durante la campaña electoral que iba a suprimir las restricciones más duras aplicadas por Bush en 2004, cuando el número de visitas a Cuba se limitó a una vez cada tres años (frente a una vez al año antes de esto). Bush también redujo las remesas máximas a Cuba, de US$ 3000 a US$ 300 dólares.

Muchas compañías de EE.UU. desean establecerse en Cuba y seguir el ejemplo de Canadá, Cuba que se ha convertido en el principal socio comercial de Cuba. Muchos estrategas pro-capitalista también entienden que la forma más eficaz para hacer que Cuba retorne al capitalismo es inundar el país con mercancías baratas, mientras que las sanciones, en todo caso, han ayudado a mantener el apoyo al régimen cubano.


Los Socialistas llamamos por el fin inmediato de las sanciones, sin condiciones. El futuro de la revolución cubana está estrechamente vinculado a la lucha por el socialismo en toda América Latina. Una restauración del capitalismo en Cuba sería una catástrofe para la población de la isla y también para la izquierda, para la clase obrera y los campesinos pobres en toda América Latina. Al mismo tiempo, la llegada al poder de un régimen socialista en otros países en el continente, abriría el camino para una federación socialista de América Latina que seria decisiva para salvaguardar las conquistas de la Revolución Cubana.


Dos opciones

Hay dos opciones que enfrenta Cuba, un regreso al capitalismo, con todas las terribles consecuencias que supondría ello; o una real y genuina democracia obrera. La realidad de lo que significaría el capitalismo para Cuba se puede ver en el colapso social de los antiguos regímenes estalinistas de Europa oriental y en la Unión Soviética en la década de 1990. Ahora, después de unos breves años de respiro económico, estos países están en recesión vertiginosa, con aumento del desempleo, la pobreza y la degradación social. Las protestas masivas contra los gobiernos pro-capitalista se están llevando a cabo en todo los Estados bálticos y en Europa oriental. Para los ex estados estalinistas, la restauración capitalista ha fallado terrible y espectacularmente.


La democracia obrera en Cuba sería una regeneración de la revolución que se convertiría en un faro para las masas oprimidas, en todas partes. Esto significaría el fin del monopolio de partido único, elecciones justas a genuinos consejos de trabajadores, incluido el derecho de los trotskistas a participar en las elecciones, un control estricto sobre los ingresos, y con el derecho de revocación de todos los funcionarios electos. Si estas medidas se introdujeran, esto marcaría un punto de inflexión, no sólo para Cuba, sino que para la lucha revolucionaria en todo el mundo.

Visita nuestra sección Juventud y Lucha

Visita nuestra sección Juventud y Lucha
Hacer click en imagen

Visita nuestra sección Atake Verde

Visita nuestra sección  Atake Verde
Hacer click en imagen para visitar

Visita nuestra Biblioteca Marxista

Visita nuestra Biblioteca Marxista
Hacer click en imagen

Economía Mundial : Análisis y Comentarios

Economía Mundial : Análisis y Comentarios
Hacer click en imagen para leer

Visítanos y únete a SR en Facebook

Visítanos  y únete a SR en Facebook
Hacer click en imagen

TEMAS

internacional Chile crisis capitalista economia editorial CIT nacional trabajadores elecciones AFP historia movimiento obrero politica historia y teoria venezuela arte y cultura represion España estados unidos protestas alternativa socialista china crisis economica crisis educación capitalismo economía mapuche europa huelga imperialismo Huelga General grecia estudiantes Brasil Socialismo medioambiente analisis de perspectivas campaña solidaridad crisis financiera estalinismo gran bretaña desempleo sindicatos Transantiago argentina bolivia escuela golpe de estado recesion stalinismo conflicto israel palestina derechos de la mujer kazajstan alemania alza de transporte gobierno Piñera israel Trotsky cuba pueblos originarios restauracion capitalista Unión Europea asesinatos juventud en rebelion palestina teoria marxista voto nulo Derechos Humanos Socialismo Revolucionario declaracion CIT gaza honduras marxismo partido comunista seguridad social Latinoamerica crisis educación bancos mexico privatización de la educación racismo 1º de mayo ocupación de fábrica peru unidad popular Perspectivas Mundiales irlanda irlanda del norte italia medio oriente perspectivas trabajadores mineros trotskismo Bolivia-MAS Egipto MPT Portugal derecha escocia izquierda socialista y anticapitalista marcel claude masacres medios de comunicación revolucion salario minimo solidaridad Joe Higgins alzas campaña canada documento del CIT francia guerra civil privatizacion del cobre revolucion rusa revolución alemana salud terrorismo tsunami Necrologicas Relaciones mundiales y economía Sri Lanka crecimiento economico crisis alimenticia depresion economica derechos democraticos desastre ecologico desastre minero movilizacion mujeres nazismo primero de mayo referendum rusia trabajadores portuarios video Belgica PSOL Parlamento Europeo acuerdo pc - concertación colombia constitucion boliviana formación política huelgas libertad de expresion paro revolucion cubana segunda guerra mundial sicariato tamil Asia Haití Iniciativa por un Partido de Trabajadores Retail Sudáfrica afganistan balance proceso venezolano balance revolucion cubana calentamiento global gripe porcina homofobia juventud lucha anticapitalista obama pakistan suecia tratado de lisboa turkia Coalición de sindicalistas y socialistas Muro Israel Palestina SR Tailandia africa burbuja inmobiliaria clases sociales escuela latinoamericana fraude electoral hitler marco enriquez ominami marx oligopolios presos politicos programa de transicion Kozovo Que somos y que defendemos TMI Xekinima costa rica homosexualidad masacre tiananmen revolución china trabajadores de la salud xenofobia