Razones para rechazar la firma del TPP por Chile.

Posted by Nuestra publicación: on lunes, marzo 28, 2016

Resultado de imagen para Chile no al TPP

-A nuestro país lo asecha un gran manto de inseguridad e incertidumbre. Este 2016 se ha suscrito un supuesto tratado comercial de manera multilateral que cambiará las reglas de la vida democrática en nuestra sociedad. Hablamos del TPP. Las  nuevas reglas que impondrá este tratado suponen cláusulas que permitirán a empresas transnacionales, principalmente estadounidenses y japonesas, imponerse sobre los Estados al dificultarse su propia capacidad para autogobernarse.
-Rechazamos este tratado porque no existió debate público durante su negociación y se negó acceso a la información a la ciudadanía contraviniendo de manera flagrante derechos políticos internacionales suscrito por Chile, siendo los grandes empresarios los únicos que pudieron influir para beneficiar su actividad económica en detrimento de las necesidades sociales y nacionales
- Este acuerdo es innecesario desde el punto de vista comercial puesto que con todos los países que lo integran están vigentes tratados de libre comercio que contemplan programas de liberación arancelaria, existiendo arancel cero en la mayoría de los casos.
-En los últimos días la DIRECON ha afirmado que con este tratado se beneficiarían 1.600 nuevos productos, lo cual carece de veracidad. El tratado considera productos distintos a distintas variedades de un mismo bien, por ejemplo, Chile comercializa 10 cepas de uvas, siendo  ésta un solo producto. Para el TPP en estos casos se trataría de 10 bienes distintos, lo cual multiplicado por los 11 mercados de los países firmantes, estaríamos hablando de 110 productos a base de uno solo: la uva. Y así con otros bienes comercializados hasta hacer los supuestos 1600 nuevos productos. Esto no muestra más que la maliciosa intención de hacernos creer algo que no es.
- Este tratado utiliza tres componentes fundamentales para limitar la acción pública. Primero, considera que los inversionistas tienen una “expectativa razonable de ganancia”, la que no está sujeta a control ni evaluación por ninguna agencia pública nacional o multilateral; segundo, que cualquier actividad o decisión de un Estado que pudiera afectar esta expectativa constituye una “interferencia pública” que será causa de sanción; y, tercero, un sistema de solución de controversias entre inversionistas extranjeros y el Estado receptor de la inversión a través de tribunales arbitrales ad hoc al que pueden recurrir los inversionistas cada vez que consideren que alguna política estatal afecta sus expectativas. Este mecanismo permite que nuestro  país renuncie a su derecho soberano a la jurisdicción dentro de su territorio.
-La situación llega a ser caricaturesca ya que estas empresas pueden declarar, a modo de ejemplo, que su expectativa de ganancia se puede ver afectada con un aumento del sueldo mínimo. Esto que parece una pesadilla para los trabajadores no lo es y ya ocurrió con Egipto producto de un tratado con disposiciones similares.
-Para agravar las cosas, las decisiones de los arbitrajes son inapelables y obligatorias para los Estados, es decir, sus resoluciones no pueden ser revisadas, aun cuando el proceso pueda presentar vicios de legitimidad y legalidad evidentes. Por otra parte, el mecanismo de solución de controversias acordado es asimétrico pues los Estados no pueden recurrir a esos tribunales contra las empresas.
-El TPP limita al Estado de Chile para la creación y funcionamiento de empresas públicas en cualquier materia que puede ser considerada comercial —por ejemplo, para la creación de una empresa destinada a la extracción y producción de litio o una hipotética empresa estatal de producción de energías limpias—, así como para capitalizar con recursos del Estado empresas públicas, como Ferrocarriles. En el extremo, las “farmacias populares” pudiesen ser afectadas por el cuestionamiento a su operación a través CENABAST.
-En chile existe la protección de datos que restringe la comercialización de fármacos genéricos que contengan o sean productos biológicos a no más de 5 años. El TPP establece que esa protección será de 8 años o de 5 años más otras medidas que brinden un “resultado comparable” a los 8 años. Así, se está asegurando de forma encubierta, por tres años adicionales, las ganancias monopólicas de las empresas farmacéuticas transnacionales en detrimento de la salud de la población de Chile.
- Rechazamos el TPP porque pierden los usuarios de internet, ya que el tratado convierte a los proveedores de internet, como Movistar o Entel, en los responsables de limitar unilateralmente el acceso a contenidos en la red. En ese sentido, estas empresas actuarán como “espías” o denunciantes, reemplazando así la función judicial, prevaleciendo la presunción de culpabilidad de los usuarios, lo que es violatorio de todo tipo de procedimiento civilizado.
-Por otra parte, el TPP exige aprobar el convenio UPOV 91 el cual amplía el sistema de derechos a propiedad intelectual sobre semillas y sus derivados. Este Tratado supone la plena adscripción a este convenio, lo que implica aprobar de contrabando la denominada ley Monsanto rechazada por el parlamento gracias a una gran movilización social durante el año 2014. Con esto, los pequeños agricultores enfrentarán una serie de limitantes en relación a guardar o intercambiar semillas, sus costos se elevarán y, por consiguiente, comprar frutas y verduras será más caro.
-El TPP, a grandes rasgos, supone un predominio y alineación geopolítica de Chile con las grandes transnacionales, perjudicando nuestra inserción en los espacios regionales naturales que es en primer lugar el MERCOSUR, así como también el resto de América Latina. Por otro lado, tras la crisis global que se detona en 2008, se vive un proceso de reestructuración del sistema que pretende salvar el dominio de los más poderosos y potentes responsables del orden neoliberal mundial.
- Este tratado, junto con su homologo TT-IP negociado con la Unión Europea, intenta conformar una nueva élite hegemónica a nivel planetario, que fundada en la propiedad intelectual, comparta con los principales grupos financieros del planeta la dominación global. El segundo rol es asegurar el predominio norteamericano frente a Rusia y China, buscando además la subordinación estratégica de India y Brasil.
-El TPP más que desarrollar una economía de mercado, contribuye poderosamente a consolidar una sociedad de mercado pues los diversos ámbitos de la vida, como salud y educación, se seguirán considerando un espacio mercantil, lo cual tiene por objetivo mantener las cosas como están vulnerando los derechos Humanos.
- Se configura así la subordinación de los intereses nacionales a los del 1% más rico del planeta y de empobrecimiento de las condiciones de vida del 99% más pobre de la población mundial, como ya lo dijera la ONG inglesa OXFAM.
-Por ello y otras razones le decimos NO a este tratado, que consolida nuestra posición como colonia comercial de las grandes transnacionales. Los invitamos a todos a informarnos colectivamente y decirle NO al TPP, que la historia es de Chile y la hace su pueblo.

Plataforma NO AL TPP.