27 DE ENERO: DIA DE UNIDAD DE DOS PUEBLOS
(27 de enero de 2014)
Por Miguel Aragón
La disputa de linderos territoriales, en este caso límites de aguas territoriales, que se ha puesto a consideración del Tribunal Internacional de La Haya, no es una disputa entre dos pueblos, ni entre dos naciones. Tampoco es una disputa entre dos países, ni siquiera es una disputa entre dos estados, simplemente es una disputa entre dos gobiernos.
Estos dos gobiernos, representan respectivamente a la burguesía en Chile, y a la burguesía en el Perú, es decir representan a dos bandos de la misma clase social, es decir representan muy poca cosa.
Con el proceso de la siempre cambiante evolución económica en las dos últimas centurias, paralelamente ha ido evolucionando las características de la propia clase dominante de ambos países, y también han ido evolucionado las relaciones diplomáticas sostenidas entre ellas. Las relaciones diplomáticas entre ambos gobiernos al comenzar el siglo XXI, ya no son las mismas que las relaciones al comenzar el siglo XX, y mucho menos, ya no son las mismas que las relaciones existentes en 1879.
Después de las guerras de independencia continental que culminaron en la Batalla de Ayacucho en 1824, y de la instauración de las respectivas repúblicas, en la mayor parte del siglo XIX las relaciones entre los gobiernos de Chile y Perú fueron relaciones entre representantes de la clase terrateniente feudal de ambos países, clase parasitaria que mantenía la explotación feudal y el atraso de los pueblos en sus respectivos países, clase social que para garantizar la obtención de la renta de la tierra no sentía la menor necesidad de la integración económica, y por el contrario agitaba “la defensa de la patria” como garantía para sostener su poder político feudalizado, política que desde fuera era sostenida y alimentada por el viejo capitalismo inglés, principal beneficiario y promotor de la división política de América del sur. En esas condiciones, en 1879 se desarrolló la guerra de agresión del capitalismo inglés contra Bolivia y Perú, guerra de rapiña en la cual los comerciantes e inversionistas ingleses utilizaron al gobierno chileno para el logro de sus fines: apoderarse de las canteras salitreras ubicadas en extensos territorios del oeste boliviano y del sur peruano.
Al comenzar el siglo XX, sobre todo en la década de 1920, las condiciones económicas cambiaron, y por lo tanto también se modificaron las relaciones diplomáticas entre ambos países. Las nuevas relaciones entre los gobiernos peruano y chileno pasaron a ser relaciones entre representantes de la burguesía ascendente, clase social que habían desplazado a la clase terrateniente en el gobierno en ambos países, y que necesitaba impulsar el inevitable y urgentecrecimiento capitalista en ambos países. Además, al comenzar el siglo XX, ya no era el viejo capitalismo inglés el que imponía sus directivas de política internacional en estos países, ahora esa función orientadora y rectora la había asumido el nuevo capitalismo monopolista norteamericano, que se encontraba en pleno apogeo.
Cien años después, al comenzar el presente siglo XXI, las relaciones entre ambos gobiernos nuevamente han cambiado. Ahora son relaciones entre representantes de burguesías afirmadas en el gobierno y en el poder, con amplia experiencia en el manejo gubernamental, que superando las limitaciones de hace cien años atrás, ahora han logrado impulsar mayores relaciones comerciales y financieras entre ellas. Mal grado su prédica chauvinista heredada del pasado, expresión extrema del nacionalismo burgués, lo que prima en las relaciones entre estas burguesías nativas asentadas en el Perú y Chile, son los intereses económicos compartidos entre ellas. Las crecientes cifras de intercambio comercial y financiero entre ambos países, que se vienen divulgando últimamente, son demasiado significativas, como para no tomarlas en cuenta, como uno de los motivos que influirá y decidirá el real sentido del fallo jurídico del tribunal internacional.
Más que la soberanía, lo que está en disputa entre ambos gobiernos, en el presente son los derechos de pesca en esa zona; y en perspectiva, están en disputa los futuros derechos de explotación de los recursos mineros que albergan los fondos marinos de la zona en disputa.
No están en disputa “los derechos de dos pueblos vecinos”, ni “la soberanía de dos naciones”, como pretenden hacernos creer. Lo que está en disputa son los derechos de dos grupos empresariales, y es en defensa de los intereses de esos dos grupos, que están actuando los representantes diplomáticos de ambos países. Derechos y privilegios empresariales que, como enseña la experiencia de las últimas décadas, muy bien los pueden negociar y compartir ambos sectores de la burguesía, repartiéndose las utilidades según la correlación de fuerzas entre ambas. Los ejemplos abundan en exceso, como para detenernos en citarlos.
La burguesía chileno-peruana no está en capacidad de superar los diferendos legados por la historia, y mucho menos está en capacidad de fortalecer la unidad de ambos pueblos, además, ese no es su interés. Por el contrario, a ellos les conviene mantener y ampliar las diferencias entre nuestros pueblos. Les aterra la posibilidad de la acción conjunta de los pueblos chileno y peruano.
La solución a los problemas legados por la historia, vendrá en el futuro, con la necesaria integración económica, política y cultural de ambos pueblos, en una confederación de países sudamericanos. Proyecto mayor, que deberá comenzar por la confederación de los pueblos de Bolivia, Chile y Perú, como paso previo a la futura integración sub continental.
Los teóricos y publicistas de la burguesía en Chile y Perú, vienen invocando la ansiada “unidad nacional”, la “conciliación de clases” dentro de ambos países, para oponerse a la lucha de clases, y en ese sentido vienen manipulando y utilizando la expectativa creada por la próxima declaración del fallo jurídico del tribunal internacional de La Haya.
Por el contrario los pueblos de Chile y Perú persisten en agitar sus propias reivindicaciones dentro de sus países, reivindicaciones que en lo fundamental son las mismas, y que en lo inmediato colocan en primer plano la lucha por el derecho a la educación, la lucha por el derecho a la salud, y la lucha por el derecho al trabajo digno. Las últimas movilizaciones y luchas de masas desplegadas en ambos países, nos vienen demostrando en la acción práctica, que esas son las actuales banderas de lucha, y los movimientos juveniles de estudiantes y trabajadores son los más entusiastas y perseverantes en agitarlas. Hoy, más que nunca, se impone como una necesidad la unidad de los dos pueblos. Esa debe ser la respuesta, y ese debe ser el significado que debe tener el día 27 de enero para nuestros pueblos: persistir en la lucha conjunta contra la clase dominante en ambos países.
¡VIVA LA UNIDAD DE LOS PUEBLOS PERUANO Y CHILENO!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
TEMAS
internacional
Chile
crisis capitalista
economia
editorial
CIT
nacional
trabajadores
elecciones
AFP
historia movimiento obrero
politica
historia y teoria
venezuela
arte y cultura
represion
España
estados unidos
protestas
alternativa socialista
china
crisis economica
crisis educación
capitalismo
economía
mapuche
europa
huelga
imperialismo
Huelga General
grecia
estudiantes
Brasil
Socialismo
medioambiente
analisis de perspectivas
campaña solidaridad
crisis financiera
estalinismo
gran bretaña
desempleo
sindicatos
Transantiago
argentina
bolivia
escuela
golpe de estado
recesion
stalinismo
conflicto israel palestina
derechos de la mujer
kazajstan
alemania
alza de transporte
gobierno Piñera
israel
Trotsky
cuba
pueblos originarios
restauracion capitalista
Unión Europea
asesinatos
juventud en rebelion
palestina
teoria marxista
voto nulo
Derechos Humanos
Socialismo Revolucionario
declaracion CIT
gaza
honduras
marxismo
partido comunista
seguridad social
Latinoamerica
crisis
educación
bancos
mexico
privatización de la educación
racismo
1º de mayo
ocupación de fábrica
peru
unidad popular
Perspectivas Mundiales
irlanda
irlanda del norte
italia
medio oriente
perspectivas
trabajadores mineros
trotskismo
Bolivia-MAS
Egipto
MPT
Portugal
derecha
escocia
izquierda socialista y anticapitalista
marcel claude
masacres
medios de comunicación
revolucion
salario minimo
solidaridad
Joe Higgins
alzas
campaña
canada
documento del CIT
francia
guerra civil
privatizacion del cobre
revolucion rusa
revolución alemana
salud
terrorismo
tsunami
Necrologicas
Relaciones mundiales y economía
Sri Lanka
crecimiento economico
crisis alimenticia
depresion economica
derechos democraticos
desastre ecologico
desastre minero
movilizacion
mujeres
nazismo
primero de mayo
referendum
rusia
trabajadores portuarios
video
Belgica
PSOL
Parlamento Europeo
acuerdo pc - concertación
colombia
constitucion boliviana
formación política
huelgas
libertad de expresion
paro
revolucion cubana
segunda guerra mundial
sicariato
tamil
Asia
Haití
Iniciativa por un Partido de Trabajadores
Retail
Sudáfrica
afganistan
balance proceso venezolano
balance revolucion cubana
calentamiento global
gripe porcina
homofobia
juventud
lucha anticapitalista
obama
pakistan
suecia
tratado de lisboa
turkia
Coalición de sindicalistas y socialistas
Muro Israel Palestina
SR
Tailandia
africa
burbuja inmobiliaria
clases sociales
escuela latinoamericana
fraude electoral
hitler
marco enriquez ominami
marx
oligopolios
presos politicos
programa de transicion
Kozovo
Que somos y que defendemos
TMI
Xekinima
costa rica
homosexualidad
masacre tiananmen
revolución china
trabajadores de la salud
xenofobia
0 Responses to " Fallo de La Haya: 27 DE ENERO: DIA DE UNIDAD DE DOS PUEBLOS"
Publicar un comentario