Europa: La unidad de los trabajadores es necesaria para luchar contra los ataques a los trabajadores

Posted by Nuestra publicación: on lunes, mayo 10, 2010


La dictadura de los mercados financieros continúa a ritmo acelerado y aquellos que están actualmente siendo aplastados por sus dictados son los trabajadores, los pensionados y los pobres de Grecia.



Joe Higgins, miembro del Parlamento Europeo.

Partido Socialista (CIT Irlanda).

www.socialistworld.net
Comité por una Internacional de Trabajadores, CIT.


Desde hace meses, los golpes de los escuadrones de la dictadura - los hedgefunds (fondos de inversión de riesgos), los bancos de inversión depredadora y los portadores de bonos, con la complicidad de sus exploradores de las Agencias de Calificación - han sitiado a la economía griega.
El plan de batalla era bastante simple - crear la suficiente incertidumbre, sospecha e inestabilidad que les permitan socavar al gobierno griego con niveles de interés sobre sus préstamos que aumentan enormemente sus ganancias usureras que son, por supuesto, el objeto principal del asedio en primer lugar.


En todas las guerras, es la población civil la que más sufre y esta no es una excepción. De ahí el enorme botín que se viene acumulando para los agresores, se pague con salvajes recortes en los salarios del sector público, las pensiones y aumentos de impuestos.

La observación de que la verdad es la primera víctima de la guerra también es válida aquí. Y así se han esparcido a través de los medios de comunicación europeos, grandes distorsiones y francas mentiras. Numerosos artículos nos quieren hacer creer que los trabajadores griegos pueden retirarse con una pensión completa en 53 o menos años y que los trabajadores del sector público están viviendo en la abundancia, ya que reciben catorce meses de salario en cada período de doce meses. La verdad es muy diferente.

Los llamados "decimotercero" y "décimo cuarto mes" son dos pagas extraordinarias anuales a los trabajadores públicos griegos. Fueron diseñados para aumentar los salarios muy bajos a algo más realista, más bien como alguien que con el miserable salario mínimo en Irlanda depende de un subsidio o bono de gratificación de Navidad, para hacer las cosas un poco mejor.


La distorsión acerca de la edad de jubilación deriva del hecho de que decenas de miles de trabajadores griegos han sido despedidos por las privatizaciones y "racionalizaciones" en los últimos diez años. Muchos de estos trabajadores no trabajarán otra vez porque los trabajos no están ahí para ellos, por lo que se ha aplicado la jubilación. Esto, sin embargo, ha surgido como una jubilación voluntaria o una pensión del estado a una edad relativamente baja. De hecho, la edad oficial de jubilación masculina en Grecia es de 65 años y ahora asciende a 67 años como parte de los ataques actuales.


Parte de esta tergiversación es por el periodismo perezoso, pero algo se debe a una distorsión deliberada de la verdad con el objetivo de producir la creencia en toda la Unión Europea (UE), que el programa de recortes salvajes que ahora esta siendo aplicado es merecido y necesario. Los trabajadores del sector público en Irlanda con bajos salarios, fácilmente comprenden la naturaleza de la campaña de propaganda que se emplea contra sus homólogos griegos, ya que ellos han sido el blanco de algo muy parecido.


Ciertamente, los sucesivos gobiernos griegos comparten la responsabilidad de la situación actual. Ellos encaminaron al pueblo griego hacia la Eurozona, distorsionando la realidad económica al hacerlo. Ellos han presidido la evasión masiva de impuestos por las grandes empresas griegas y permitieron a la institución más rica en Grecia, la Iglesia Ortodoxa, una estatus completamente libre de impuestos. Pero esto no fue responsabilidad de la clase trabajadora griega, que es ahora enfrentada con el proyecto de ley.


La capitulación absoluta a los “mercados” de la Comisión de la UE y a todos los gobiernos de los Estados Miembros, desmiente su retórica de alto flujo sobre la UE de ser un defensor incansable de la democracia, la justicia y la equidad, los llamados “valores europeos”. De hecho, los gobiernos que se supone son soberanos, se inclinan en abyecta sumisión ante los tiburones financieros, satisfaciendo su sed de sangre económica. El primer ministro griego Papandreou, a pesar de denunciar su especulación, izó la bandera blanca de la rendición y cedió a sus demandas, de que la gente común de Grecia debe ser golpeada para pagar por sus ganancias.


El Consejo de Ministros de Finanzas de la UE y la Comisión de la UE, en lugar de ser campeones de los derechos democráticos, han actuado como agentes de los mercados. Ellos exigen que el programa más salvaje de recortes en los servicios y el nivel de vida sea implementado por el gobierno griego. El paquete de rescate de 110 billones de euros esta siendo presentado como un regalo para Grecia. De hecho, mientras el Comisario de Economía de la UE, Olli Rehn, señaló que el interés pagado por el pueblo griego será en todos los casos "más alto que los intereses pagados" por los préstamos del país, donde éste toma el préstamo.


Y así, "los mercados" esperan disfrutar de tres años de enormes ganancias a costa del sudor del pueblo griego. Ahora ellos van a pasar a Portugal, a España y, sí, a Irlanda. Esa es otra razón por la que no debemos dejar que la gente trabajadora griega este aislada en su lucha de resistencia. Hace apenas unos días el 1 de mayo, Día Internacional de los Trabajadores, en muchas ciudades europeas se levantó la bandera "trabajadores uníos". Realmente es hora que comencemos a dar a este lema una expresión concreta, desafiando a la dictadura de los mercados.